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Plutón en Capricornio: Tiempos de Descarada Impunidad.

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Desde que ingresó Plutón en Capricornio han pasado ya casi siete años, los suficientes y necesarios para que cualquier energía manifieste su forma en el Mundo. El resultado está a la vista y solo hay que salir y mirarlo; aunque no ahora claro, ya que el Campeonato Mundial de Fútbol en Brasil acapara la atención de todos aquellos que tengan una pantalla o un aparato de radio cerca suyo... Aunque incluso ahí, en el torneo de “el juego más bonito del mundo”, lo que se muestra y se ve es solo una ínfima parte de lo que en verdad sucede; pues cualquiera medianamente avispado y poco entrenado en ver más allá de lo aparente, puede descubrir hechos incuestionablemente aterradores que en verdad suceden.
Alejandro Fau | Plutón en Capricornio: Tiempos de Descarada Impunidad.

“De mantenerse éste estado de las cosas nos encaminamos hacia un mundo
en donde las Corporaciones reemplazarán a los Estados
y las ONG's a los Partidos Políticos,
pero nada en esencia habrá cambiado;
el Mundo no será mejor, solo se habrá vuelto más sincero”
Noam Chomsky – 1979

Hace un par de semanas salí a la calle junto con tantos otros a pedir justicia y exigir respuestas sobre un hecho aberrante provocado por la eficientísima máquina del Terrorismo de Estado que aún subsiste: Los asesinatos a quemarropa, y aún impunes, de Sergio Cárdenas (29 años) y Nino Carrasco (17 años) a manos de la Policía Provincial de Río Negro el 17 de Junio de 2010 mientras se realizaba una movilización en reclamo del asesinato de Diego Bonefoi (15 años) efectuado esa misma mañana por los mismos agentes policiales. Cuatro años han pasado ya, y la respuesta sigue siendo la misma: (...crí, crí... crí, crí... crí, crí) Silencio... pero ni siquiera un vergonzoso silencio, sino un ninguneador silencio. Los autores siguen ejerciendo en la fuerza y “velando por la seguridad de todos” en ésta alejada provincia, en donde esos hechos son moneda corriente junto con el narcotráfico y la trata de personas debida y eficientemente organizados por aquellos mismos que fueron designados para erradicar y combatir esos delitos. Decía, que al marchar por las calles veía a esa otra gente, no la que marchaba conmigo obviamente, sino aquella que andaba simplemente por ahí (haciendo la compra diaria, realizando trámites, trabajando, o simplemente paseando en esta bella ciudad turística en que habitamos), y su reacción ante nuestro paso era: (...crí, crí... crí, crí... crí, crí) Ninguna... solo eramos parte del paisaje, o ni eso, ya que muchos preferían simplemente mirar para otro lado. El único acuse de recibo era por parte de los automovilistas, muy molestos en su mayoría ya que entorpecíamos la normal fluidez del tránsito vehicular que los movilizaba hacia importantísimas cuestiones como la de llegar con su LCD recién adquirido para ver el Mundial a sus hogares e instalarlo YA!, o llevar a la nena a esas clases de Music Hall tan cancheras en el nuevo y exclusivo Dance Studio, o al nene (que preferiría quedarse en su casa jugando con la PlayStation) a su entrenamiento de hockey en la vidrierística pista de hielo del microcentro... En verdad una experiencia decepcionante sobre el estado actual de la consciencia humana, y una muestra más de la alegre naturalización por parte de las clases altas y medias de que la vida, sobre todo si se trata de la vida de un “pobre”, no solo que no vale nada, sino que su sacrificio está muy bien, ya que ello garantizará la prevalencia de su individual Status Quo. Recuerdo que en la noche de ese frío y funesto día del 2010 casi 4.000 personas se dieron cita en el histórico Centro Cívico de la ciudad frente a la Jefatura de Policía, pero no para reclamar por el brutal infanticidio sino para vivar, apoyar y alentar a sus uniformados héroes a continuar hasta el exterminio total de esos “negros-mugrosos-delincuentes-vagos-drogadictos” que afean innecesariamente su fantasiosa y rubia postal de esta Suiza Argentina en que no vivimos. ¿Un fenómeno minúsculo anecdóticamente local, o solo un signo más de los tiempos que corren? Vivimos una realidad holográfica donde lo infinitamente pequeño es reflejo de lo infinitamente grande. Miremos por la ventana allí en donde estemos, y veamos por nosotros mismos cuál es la verdadera cara que nos muestra el mundo político, social y económico en que realmente vivimos...


BuitresDesde hace semanas, por no decir meses, los medios de incomunicación masiva nos machacan cada día, cada hora y en cualquier contexto (sí, aún mientras tratamos de ver el mundialístico fútbol) con “Los Fondos Buitre”, o “Los indefensos y bien intencionados tenedores de Bonos de la Deuda Externa Argentina vulnerados en sus Derechos Fundamentales” según el medio de incomunicación con que nos sintonicemos, haciendo lo que mejor saben hacer: Seguir ganando dinero, pues es muy lucrativo ser un mercenario de la desinformación hoy día. ¿O ingenuamente ustedes pensaban que su accionar se basa solo en cuestiones de convicciones ideológicas altruistas? “Bueno... de algo tenemos que vivir”, se justifican unos y otros, y ese, es un argumento convenientemente válido... según la lógica imperante, claro, pero... ¿Qué es lo que sucede verdaderamente aquí con éste tema? Simple: Unos tipitos codiciosos quieren quedarse con todo y esclavizar por siempre jamás al resto del Mundo, algo que es absolutamente legal en términos jurídicos aunque nos resulte absolutamente aberrante en términos de justicia. ¿Y qué es lo que realmente está en juego? Pues, lo mismo de siempre: El Quién es quien tiene el Poder... Así de simple, ni más ni menos. Desde que el humano ha intentado organizarse siempre se trata de lo mismo, no importa si en la familia, la tribu, la comunidad, el Estado, la Región o el Planeta: Quién es quien tiene el Poder... y el Poder, hoy en día, lo ejerce quien tiene el Dinero. Si quien lo tiene es justo o injusto a nadie le importa; si es bueno o es malo, a nadie le importa. Lo único importante ahora es acumular Dinero, no importa cómo o por cuál medio, sea moral o inmoral, sea lícito o ilícito; porque ello garantizará la imposición de la propia voluntad por sobre lo que opine y crea todo el resto... Poder... hablamos de Plutón ¿recuerdan? Habitualmente nos referimos al “Poder”, el que casi siempre está en la sombras, como la causa de todos nuestros males, pero ¿qué ocurre ahora cuando el Poder queda expuesto a la luz? Bien, allá por los inicios de ésta serie de artículos hemos expuesto la incontestable realidad de que éste siempre se fragmenta o es, simplemente, aplastado por otro mayor que no era tomado en cuenta y que, en apariencia súbitamente, se nos revela. Ahora ese “Poder” es bien visible tiene nombres y apellidos, como en este buitrístico caso, y da mucho de qué hablar, ya sea a favor o en contra según de dónde venga el billete para que se hable. Y aunque como sociedad humana hemos sabido perpetuar a lo largo del tiempo, los milenios y las Eras, el mismo esquema básico de su distribución (la prevalencia de unos pocos por sobre la inmensa mayoría que configura el resto), no pienso repetir lo mismo una y otra vez... “¿Seguro que quieres ver de nuevo “Toy Story” y no otra más nueva o desconocida para variar?”, otro maldito bodrio Disney deformante de la infante psique por el estilo es preferible antes que soportar ver la misma peli de nuevo... ¡Cuántas veces en nuestro papel de padres lo hemos dicho hastiados ya de ver una y otra vez la misma cosa seis veces por tarde día tras día!... Creo que ya es hora que como sociedad dejemos nuestros comportamientos berrinchéramente infantiles, y abandonemos de una vez ésta Luna y afrontemos la realidad que hemos irresponsablemente construído volviendo una y otra vez sobre lo mismo, y nos volvamos al menos adolescentes si no adultos... ¿Es que ni siquiera no nos da vergüenza hacer ésto mismo que criticamos tantas veces en los niños? Pues bien... pareciera ser que no. Porque decimos: Sí, sí... pero no.


Hablamos ya incansablemente del Egoísmo y su monstruosamente aberrante producto económico-social llamado Capitalismo, y lo hemos hecho una innumerable cantidad de veces, casi hasta el hartazgo; pero con Plutón, la cosa nunca es demasiado. Cuando creemos que ya expuesto a la luz el feo monstruo finalmente morirá cual vampiro, es cuando más intenta refugiarse nuevamente entre las sombras, se disfraza nuevamente y asegura a viva voz que en verdad ya no es él sino otra cosa... Desde el inicio mismo de este Siglo XXI, e incluso antes, el agotamiento del sistema estaba claro. El satánico esbirro había ganado la lucha política pateando las puertas de Bradenburgo y derribando el muro que lo separaba del campo de su adversario, y se derramó como la peste sobre sus ruinas; se pregonó a sí mismo victorioso entre fanfarrias y pendones, y decretó la instauración de un mundo unipolar y de un “Nuevo Orden Internacional” a toda orquesta... ese que ahora mismo, entre convulsos estertores de agonía, irremediablemente se está muriendo. Pero pese a eso sigue tirando zarpazos buscando herir de muerte a su invisible enemigo, el tiempo, patéticamente busca modos de salvarse por los pelos a último momento lanzando a sus sicarios a proponer los planes más disparatados sembrando la confusión y el caos buscando reinventarse, intentando hacernos creer que, aún ahora, él es quien tiene el Poder.

Hugo ChavezLa tremenda devastación que el Capitalismo, a través del Modelo Neoliberal, dejó hacia fines del Siglo XX en América Latina, proporcionó la consciencia básica en los sectores más vulnerables de la población para que abandonara la fantasía que el “mundo Disney” les vendiera durante medio siglo y volviera su vista hacia formas políticas que se creían agotadas tras la estrepitosa caída del Muro de Berlín. Estaba claro que el Socialismo, por medio del Modelo Comunista, tal y como había sido implementado detrás de la Cortina de Hierro estaba muerto y enterrado, pero aún no había logrado dar todo de sí. La Región toda se convirtió en un laboratorio de ideas en plena ebullición, con la salvedad de que los dinosáuricos teólogos del Marxismo dejaron de discutir y teorizar, eterna y estérilmente, en los cafés y aceptaron dejar paso en el liderazgo a una nueva generación de hombres y mujeres dispuestos a arremangar sus camisas para llevar a la práctica la vieja esperanza humana: la de un mundo de todos y para todos, que habían estado trabando compulsivamente hasta entonces presas del personalismo en que habían caído por el patrón de egoísmo que habían mamado desde que nacieron (Cabe señalarse aquí que éste fenómeno aún persiste en muchos dirigentes atrapados en las estructuras de vetustos partidos políticos que todavía siguen operando no solo en distintas partes del mundo, sino en nuestro propio país -la Argentina-). El primero de los Estados que salió a intentar lo imposible fue Venezuela, encarnado en la figura de Hugo Chavez Frías, allá muriendo el Siglo XX, con su propuesta Bolivariana. Lo siguieron Brasil, Ecuador, Argentina y Bolivia entre otros, con propuestas disímiles aunque parecidas de gestionar dentro de un mismo marco, el Capitalismo, soluciones y modelos. “Populistas” los llamó un bando y comenzaron así a burlarse de ellos quienes pretendían sostener el mismo estado de las cosas; y “Revolucionarios” lo llamaron otros que reavivaron la vieja llama en los corazones de las masas sumergidas en la pobreza más extrema, de que una mejora en las condiciones de vida era aún posible. Nombro aquí solo a la figura de Hugo Chavez, ya que fue él quien definió desde el inicio su propuesta como un “Socialismo del Siglo XXI”. Un modelo NO opuesto al Capitalismo sino partícipe de él; un “Modelo” proveniente desde la izquierda en el sentido en que la entendemos hoy en día, tradicionalmente opuesta y contraria al “Sistema Capitalista”, que aporta soluciones que él no puede dar a la totalidad de los individuos involucrados en su dinámica tal y como alguna vez prometiera. Quizá sea éste su mayor aporte en términos históricos de la economía política planetaria aún si su propuesta fracasara en el futuro, pero tengan la seguridad de que será estudiado de aquí en más por las generaciones futuras en las clases de Historia de la Economía allá en el lejano futuro le pese a quien le pese. Con diversas variantes se implementó luego en diversos países de la región, aún más de los que ya he citado, pero no es nuestra temática aquí la economía política específicamente sino el contexto astrológico histórico del proceso de transformación a escala planetaria de los niveles económico-sociales del conjunto. Baste señalar para los lectores argentos, que el denominado “Modelo K” (admirativa o peyorativamente, según la vereda política partidaria desde la que se lo mire) es solo uno de ellos.

abstencion europeaCon la archiconocida debacle económica planetaria del 2007/8 se vivió en el planeta el primer impacto de la necesidad patente e imperiosa para todos de mutar las ideas preconcebidas sobre la administración de los recursos de los que disponemos en el mundo. Lo sorprendente, a los ojos del mundo económico-social todavía preponderante en aquel entonces es que esos modelos, que habían sido objeto de burla y compulsivo desprestigio por parte de la mayoría que detentaba (o así lo creía) el Poder real del mundo, no solo soportaban el impacto de la catástrofe sino que continuaban creciendo, aunque más moderadamente claro, mientras que ellos caían en picada hacia el abismo de la bancarrota que ellos mismos habían producido. Baste con el ejemplo ya citado desde aquella época aquí mismo y desde estas páginas, de Grecia y los desastrosos devenires ya previstos entonces de España, Portugal, Irlanda, Italia y otros de los denominados “países centrales” que sería ocioso enumerar de nuevo. Había que reinventarse si querían sobrevivir, esa era la consigna, pero no adoptando esos modelos que habían criticado tanto, y que debían seguir demonizando si querían ganar la partida ideológica y seguir obteniendo mayores beneficios de los que éstos proponían para seguir sintiéndose superiores y mejores que ellos conforme a los dictados básicos del egoísmo a ultranza que los motivaron desde el inicio.  Así que pusieron en marcha sus propios laboratorios en el mayor de los secretos para poder lograr la permanencia aún cuando sus actuales acciones de ultra-neo-liberalismo no logren su propósito abiertamente. La idea central es captar a las masas de clase media que aquellos modelos “obscenos-izquierdosos” han producido, y a la mermada cantidad de la misma que ellos mismos han dejado con su propuesta neo-liberalista en sus propios países, y enamorarlos con una nueva propuesta exclusivista maquillada de humanista para lograr el apoyo que necesitan para perpetuarse. La maquinaria perfectamente aceitada del marketing de la que disponen por haberla perfeccionado a través de los siglos, y la posesión y control mayoritaria de los medios de (in)comunicación y (des)información creen que será suficiente para lograrlo, y hacia allí enfocan sus esfuerzos. Esta propuesta está en pleno desarrollo, y se encuentra actualmente en marcha todavía, procurando ganar espacio entre las mentes sensibilizadas aún con su herencia ancestral de desposeídos y culposas de estar en mejores condiciones que el resto de sus otrora pares como para rescatar inconscientemente algunos conceptos clave, aunque solo se trate en su discurso de meras palabras vacías de contenido, que logren movilizarlos de alguna manera hacia sus filas. Su centro de operaciones y de propagación ideológica es el corazón mismo de la catástrofe económica actual: La vieja Europa.

feriaDurante los últimos años, el último quinquenio por decirlo así, han aparecido aquí y allá algunos movimientos auto denominados civiles con propuestas de gestión de gobierno supuestamente novedosas para afrontar la actual crisis. Con centro en lugares tan distintos, políticamente hablando, como Alemania, Francia, Austria, Islandia, Bélgica y Noruega. Su propuesta apela a la exaltación de valores sociales predominantemente humanistas, supuestamente éticos y morales, como solución a los males que los aquejan tanto local como globalmente a nivel económico-social. Algunos han logrado el consenso suficiente para proyectarse políticamente a nivel de municipios, incluso provincias y regiones, aunque no a niveles nacionales (salvo propuestas experimentalmente anteriores como el Partido Verde en Alemania). Nacen como Organizaciones No Gubernamentales (ONG's) que luego se proyectan hacia las estructuras partidarias políticas tradicionales con el fin de ocupar espacios de poder en los diferentes estamentos de gobierno con el fin de garantizar su derecho a opinar sobre qué decidir sobre el rumbo a seguir en lo que atañe al futuro del conjunto de la población. La estrategia general es la de ubicarse políticamente en el, de hecho, inexistente “centro” de las ideologías, ni centro-izquierda ni centro-derecha, aunque a decir de mi amigo Alain (me reservo su verdadero nombre al ser él catedrático adjunto de Economía Política de una afamada Universidad Francesa y no quiero causarle ninguna incomodidad en su desarrollo académico) son lo que configurarían en el futuro inmediato lo que se denominará la “Nueva Centro-Derecha” europea en contraposición a la Extrema-Derecha (provocada por ellos mismos para ofrecerse como alternativa) de tan notoria emergencia en el viejo continente hoy día, y una alternativa digerible para el conjunto descontento con los partidos de la supuesta izquierda con probada ineficacia para brindar soluciones tangibles. Mamarrachos tales como: Dirigencia Popular, Futuro Alternativo, Economía del Bien Común, Movimiento por la Ciudadanía Libre y Unidos por la Tierra, entre otros tantos, no son más que productos prolijamente diseñados para lograr el objetivo de la permanencia a cualquier costo de un sistema que se cae irremediablemente a pedazos. Si bien todos ellos pretendidamente se venden como algo “absolutamente” distinto del Capitalismo que asola el mundo, no son más que contrapropuestas modélicas del mismo y propuestas por quienes lo implementaron inicialmente con el fin de sostenerse indefinidamente. Lo cierto es que con un lenguaje heredado de los desechos del merchandising de la New Age y conceptos ya previamente tergiversados sobre nueva ciencia, más la apropiación de conceptos tales como “revolución” y “bien común” imperfectamente aplicados, logran ir sumando aquí y allá nuevos acólitos totalmente convencidos de no saben muy bien qué, pero que momentáneamente los motiva y los reafirma en su vapuleado ego ansioso de destacarse. Algo tan necesario y funcional a aquello que presuntamente combaten: La exclusión y la desigualdad.

La confrontación entre “Modelos” es algo que leemos y oímos cotidianamente tanto en la prensa gráfica como en la Radio y la Televisión como si fuese algo crucial y de importancia tal como si de ello dependieran nuestras vidas. Lo que nunca es explicitado por nadie es que simplemente se trata de eso mismo: Modelos, no de Sistemas. Sobre el “Sistema” no se discute, porque a nadie se le cae una idea al respecto de proponer otro “Sistema” en los estamentos de gobierno actuales porque se cree que social y evolutivamente en términos de consciencia general no estamos preparados para hacerlo (porque hay otros Sistemas y hablaremos en otra ocasión de ellos y de las propuestas que existen al respecto desde hace ya muchos años, pero no ahora). Porque el “Sistema” sobre el que se discute cómo llevar adelante en términos de “modelos” siempre es el mismo, se llama Capitalismo, y aunque pretendamos que nuestros modelos son “otra cosa” ello es una flagrante mentira. Mientras éste sistema exista necesariamente siempre habrá tanto exclusión como una inevitable y creciente desigualdad, porque sin esos factores el sistema NO puede funcionar. Cierto es que los argumentos provenientes, y absolutamente creíbles en términos histórico-políticos, de la izquierda y sus propuestos modelos “populistas”, amén de ser más inclusivos, tienden hacia la generación de las condiciones para que el “sistema” desaparezca y sea reemplazado por otro más efectivo y humano acorde a las condiciones de necesidad en el futuro (razón por la cual son tan resistidos y combatidos encarnizadamente por sus opositores, aún con la conflagración bélica abierta). Sobre los “Modelos” que propone la nueva derecha, pues... podría explicar la pretensión de esos “Capitalismos Light” como un nuevo modelo de negocios estilo AVON (de hecho su difusión y campañas de reclutamiento siguen un marketing sospechosamente parecido), pero prefiero citar de nuevo a mi amigo Alain, que en una reciente charla telefónica con su sutil poética gala, su academicismo impecable y su entrañable humor porteño adquirido en nuestros compartidos años de estudio en la misma universidad, supo sintetizar en una frase: “La merde es merde, et la merde en rose ausí.” (La mierda es mierda, y la mierda color de rosa también.)

horizontLa pregunta que quiero hacerles no es cuál es vuestro modelo predilecto y si es mejor o peor que el de otro y por qué, sino otra más profunda: ¿Creen acaso ustedes que llegaremos a ver quién gana esta absurda pelea de modelos? Podrán llamarme a mí fatalista, pero personalmente creo yo que no. Pues todo indica actualmente que en medio de la discusión por ver quién la tiene más grande y decide como administrar la casa de todos, el techo caerá sobre las cabezas de los litigantes acabando con la estéril discusión; porque el sistema se desintegrará antes de lo que piensan. Al Universo y la Naturaleza poco importan nuestras opiniones sobre cosas tan banales como nuestros caprichos infantiles, están ya muy ocupados ellos con el asunto ese de la evolución y el desarrollo de sí mismos (eso que llamamos Vida) para prestarnos a nosotros siquiera alguna mínima atención. Por eso necesitamos inventarnos Dioses por nuestra propia cuenta para sentirnos importantes al menos por un rato, o Campeonatos Mundiales para que algunos se sientan triunfadores alguna vez en la vida. El gran reloj del cielo indica que es tiempo de Plutón en Capricornio, y la cosa no tiene alargues, ni tiempo suplementario, ni definiciones por penales; ni tampoco camisetas, ni colores, religiones, banderías políticas, ni clases sociales. Los signos están ahí, solo hace falta salir afuera para verlos en cualquier parte. Por supuesto eso no hará que nos salvemos de las consecuencias de ningún modo, solo que tendremos alguna oportunidad de reflexionar y actuar luego en consecuencia cuando sobrevenga el desastre; porque si seguimos encerrados mirando solo nuestro ombligo, lo más seguro es que una viga termine partiendo nuestra dura cabeza.