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Plutón en Capricornio: La Batalla de los Patéticos Payasos.

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Ronald Mc Donald es menos gracioso que el Payaso Krusty (ese que aparece en "Los Simpson") porque su acción encarna una mentira. Krusty es gracioso porque es patético, ya que desnuda el trasfondo del “colorado” Mc Ronald y lo coloca en el plano de lo que es real de un modo incontestable por lo obvio. Lo mismo sucede en todos los planos en que queramos ver el mundo sin hacernos los distraídos: El gran defensor de la igualdad, la justicia y la libertad del planeta, en realidad es el carcelero asesino sectario y serial que asola a las gentes de la Tierra; los auto-proclamados garantes de la república y la democracia, son quienes más atentan en contra de ellas; y así podríamos seguir enumerando hasta que llegue el día del juicio final perdiendo el tiempo como lo pierde la izquierda decorativa de fin de ciclo brindando con la derecha reaccionaria festejando que ésta aún no la halla eliminado... la pobre es tan tonta que no se sabe funcionalmente necesaria y que ideológicamente está muerta ya desde hace rato. El único fantasma que hoy sobrevuela Europa es el del Caos, y los chicos que dicen haberlo asesinado tiemblan al escuchar sus ecos que crecen y que les llegan provenientes desde más allá de la ultratumba.
Alejandro Fau | Plutón en Capricornio: La Batalla de los Patéticos Payasos.

Nota: Para quien lee ésto fuera de contexto, sin seguir la línea de lo que venimos planteando como trasfondo en esta serie de variados artículos referidos a la singular instancia representada por el tránsito de Plutón en Capricornio y sus diferentes miradas, podría parecerle quizá oportunismo o simple desvarío si es que piensa que la cosa en sí misma es un algo que solo debiera afectar a los niveles psíquicos o espirituales de los individuos, sin llegar verdaderamente a comprender que hablamos de un fenómeno de transformación global de tal magnitud que afecta y abarca tanto a éstos como a los demás aspectos físicos, emocionales, económicos, culturales y sociales de la humanidad como conjunto, amén de a la naturaleza toda, y que en verdad lo expuesto está exento de catastrofismo alguno y muy lejos de ser una justificación política o sectaria de determinados actores que puedan parecer beneficiados con lo dicho. Hablo aquí de astrología, y utilizo la realidad de lo que sucede como un ejemplo de su dinámica expresada en la materia y el mundo para que sea comprensible por el mayor número de lectores posible. No pretendo en modo alguno hacer una tribuna política con ésto, pero no por ello estoy exento de verter mi opinión personal sobre lo que mi sentido critico me dicta sobre lo que veo cuando lo crea conveniente o me venga en gana, pues me considero un ser humano libre que tiene derechos y obligaciones como todos y, como tal, los ejerzo y las acepto. Aclarado ya este punto, pues vayamos a lo nuestro.

el etEstamos en 2011, y hace 92 años nacía en Buenos Aires el hombre que vio por primera vez con su agudo ojo interior puesto en el futuro, la solución al viejo modelo de personalismo que se había cuajado en lo social planetario: “El único héroe posible capaz de salvar al mundo es un héroe colectivo”. Así lo escribió, como escribió tantas otras y lúcidas cosas a lo largo de su vida conocida. Quizá fueran sus estudios en la Geología los que le permitían tener la perspectiva temporal suficiente para anticipar lo que se venía. Su lucidez de pensamiento no solo quedó plasmado en su vasta obra escrita reconocida internacionalmente, sino en su accionar de pacifista ciudadano militante en favor del bien común y de un mundo para todos. Lo pagó caro, muy caro. Su familia fue diezmada con el fin de silenciarlo, sus cuatro hijas, yernos y nietos le fueron arrebatados por la dictadura cívico-militar que se cebó en la Argentina desde mediados de los años '70, sin lograr conseguirlo. Fue así que, finalmente, un triste día de Abril de 1977 las negras aves se lo llevaron para ensañarse con su cuerpo hasta destrozarlo con la intención de borrarlo y sumergirlo para siempre en el olvido. Pero su alma, junto con otras 30.000 (treinta mil) que soñaban con lo mismo, con el tiempo demostraron lo contrario revalidando en los hechos la profundidad y la certeza de su inmortal pensamiento. Se llamaba Héctor, como aquel que ante Troya plasmó el arquetipo de la amistad y la lealtad entre los hombres, y junto con su amigo, el dibujante Francisco Solano López recientemente fallecido, dieron a luz el relato que conmovió de modo contundente al inconsciente colectivo provocando así un genuino despertar entre las masas. El Eternauta, quién lo duda, se transformó en el icono de ese héroe múltiple y masivo que cambiaría para siempre la antigua concepción del Ser como unidad fundamental del conjunto. Dicen que Héctor Germán Oesterheld murió en algún momento de 1978 dentro de un centro clandestino de detención, pero ésto no es cierto. Su espíritu, amalgamado con el de sus compañeros, vive en cada uno de nosotros desde entonces; su alma colectiva se renueva en cada niño que nace, y su pensamiento se hace carne en la razón de ser y en el corazón mismo de este pueblo que somos. Desde este convulsionado siglo XXI, su entrevisto futuro, vaya pues mi profundo reconocimiento y sentido homenaje.

ecologiaCuando hablamos de energías transpersonales expresadas en el conjunto de los hechos nos es difícil definir su verdadero accionar, ya que lo más llama nuestra atención siempre son los síntomas que se provocan y muchas veces llega a confundirse a éstos con lo que en verdad pasa. Quizá sea porque lo que en realidad sucede es muy simple, y es esa misma natural simpleza lo que nos desconcierta. En los procesos de la naturaleza un simple hecho que se modifica desencadena efectos de vasto alcance y de una variedad tal que perdemos la perspectiva de lo sucedido porque los resultados que se suceden a partir de allí tienen a veces consecuencias tan espectaculares que modifican para siempre y de manera radical lo conocido. Como simple ejemplo podemos citar la variación provocada en lo global la construcción de una represa hidroeléctrica en determinado lugar de la Tierra. Más allá de las consecuencias inmediatas en la mejora de la producción industrial de la región y el impacto en el sector de los servicios disponibles para los habitantes, la modificación provocada en el entorno con la aparición de un espejo de agua en donde antes no existía desencadena toda una serie de consecuencias muy difícil de medir en la escala humana. Fuera del cambio en el paisaje, la variación en términos de humedad presente en el aire en esa zona modifica el régimen de lluvias, de circulación del aire y de cambios en la composición del suelo, que impactan formidablemente en el sistema global en que este lugar está inserto. A miles de kilómetros de allí las condiciones ambientales también cambian, allí donde se espera lluvia una ola de sequías se desata, a la misma distancia pero en otra dirección quizá las inundaciones arrasan poblados o bosques, y en crecimiento exponencial a su vez se provocan nuevos cambios que impactan en uno, otro y otro, y a su vez en otro y otro lugar, hasta modificar por completo lo que antes había sobre la superficie del globo. Pasado un tiempo se vuelve casi imposible rastrear el origen de tan monumental resultado. Con los movimientos de las energías transpersonales, sucede lo mismo. Se provoca un efecto dominó a partir de un hecho intrascendente que modifica radicalmente y para siempre aquello que anteriormente dábamos por sentado como eterno. No hablaré hoy de esas “insignificantes” causas sino de los efectos que ésta provoca en algo tan sensible a la psicología del ser humano y que llamamos simplemente “ego”, profundizando un poco más en todo lo que ya anteriormente he expuesto.

republicanoAllá por Enero de 1762, cuando Plutón ingresaba una vez más en Capricornio, el rey de la ilusión estaba en Leo neptunizándonos el ego. Con el apoyo de su loco compadre, que se paseaba por Aries, hicieron brotar de nuestro inconsciente algunas nuevas ideas que cambiarían para siempre el viejo modo de vernos a nosotros mismos como humanos. Ya no eramos una manada descontrolada y caótica que podía manejarse con engaños y el reparto de migajas de botines conquistados por unos pocos con el esfuerzo de todos, y cada uno sintió que en sí mismo era importante y que podía organizarse en grupo con un ideal común sin ser rebaño. La exploración y explotación del ancho y redondo mundo descubierto en el anterior ingreso de 1515, pese a la homogeneidad en el desprecio con la que fue tratado había revelado que habían notables diferencias entre la cultura y los saberes de todos los pueblos de la Tierra. Comenzó así el reclamo en la exaltación de las diferencias, y cualquier campesino europeo sintió que era como un príncipe al lado de aquellos bárbaros incultos que tan grandiosos viajes habían revelado; y a su vez cada “inculto” recientemente descubierto pensaba que era su vecino y no él quien debía en lo efectivo ser esclavizado. La costumbre y los viejos temores hicieron que se buscaran nuevos líderes a quienes seguir para que los organizaran, impulsando, inflamando e inflando los egos de aquellos que se creyeron a sí mismos como los más aptos para ocupar el puesto. Así fue que siguiendo el arcaico modelo de caciques y reyezuelos volcaron en uno la conciente representación de todos. Aprendimos con el tiempo sobre los modos de elegir los conductores sin apelar a la barbarie del más fuerte parado con su espada ensangrentada sobre los cadáveres de sus opositores y adversarios, pero seguimos apelando a los líderes personalistas como solución a los problemas del conjunto. Cierto es que el iluminismo contribuyó en gran medida a ésto, recordemos su ideal de que cada hombre pudiera tener el derecho de destacarse entre sus pares por medio de su propio mérito y esfuerzo. El culto del personalismo comenzó a engrandecerse en grado sumo a partir de ello, y dentro de cada uno el individualismo echó raíces claras que lentamente comenzaron a florecer. Más la prevalencia del inconsciente en una masa social homogéneamente dormida generó la proyección de ésto sobre contados individuos que se beneficiaron, cual los derrocados reyes, con una actualizada versión de egocentrismo fuertemente recargado.

demoDurante este período de dos siglos y medio se crearon instituciones de todo tipo, pero su legitimación siempre estuvo supeditada a las personalidades que la integraban más que a su efectiva función demostrada en la práctica. Con el advenimiento global del republicanismo de la mano de las ideas del iluminismo, aparecieron lo que conocemos como partidos políticos en donde no se pugnaba ya por determinados personajes sino por determinados ideales y formas de implementar las políticas comunes. Esta aparente revolución en la dinámica de gobierno y ejercicio del poder, no fue más que un arreglo cosmético a los viejos grupos de poder que antes conspiraban en el intento de insertar a determinados personajes en los puestos claves de gobierno que llevarían los asuntos públicos de modo que operaran en su propio y particular beneficio. Podemos ver allí la exacerbación de un personalismo encubierto por sobre los ideales globales que abarcan a un conjunto, si miramos con la debida atención. Contrariamente a lo que se esperaba con el republicanismo, el poder ha permanecido en las mismas manos desde siempre. El condicionamiento impuesto por el poder económico sobre el poder político ha mantenido la hegemonía en la dinámica de circulación de la riqueza planetaria evitando una equitativa distribución y solo generando una mayor efectividad en la concentración de la misma por los mismos actores. Durante mucho tiempo, digamos el primer siglo y medio, gobernaron los viejos personajes de siempre en una continuidad de lo que ya había debido a la restringida implementación de la moderna democracia en donde, como fuera también en la Grecia y Roma de antaño, el pueblo liso y llano no podía opinar al respecto. Con el advenimiento del voto universal aparecieron los gobernantes populares como una máscara del verdadero poder. Personajes de baja extracción social fácilmente comprados e impulsados al estrellato político, a quienes se les permitía la distribución de pequeñas dádivas entre el populacho a cambio de una buena vida personal y la no injerencia en los asuntos verdaderamente importantes que quedaban siempre en las mismas esferas de decisión. Los Partidos Políticos ya desde su mismo nombre comenzaron a desdibujarse. No solo se ha mantenido ésto hasta el día de hoy, sino que aún puede verse claramente en las diferentes corrientes en la que estos partidos se fragmentaron en donde cada una lleva no el nombre de una idea diferenciadora, sino el de una persona en particular.

liderLa representatividad del colectivo quedó puesta no ya en la idea de las necesidades del conjunto que debían satisfacerse por medio de determinadas políticas, sino en el capricho de un alguien venerado por todos como un dios a quien se revistió de una ridícula infalibilidad sobre todas las cosas. Los partidos políticos perdieron desde entonces su legitimidad en los hechos, ya que sus ideales fundantes podían ser cambiados en cualquier momento, aún por otros diametralmente opuestos, según fuera la necesidad de sus egocéntricos líderes de mantenerse en sus espacios de poder. Esto ha tenido consecuencias funestas. La necesidad de mantener el personalismo individual de cada ciudadano que compone a la masa popular proyectado sobre un acotado número de personajes, ha hecho que la mayor parte de las políticas implementadas por ellos se centraran en mantener en la inconsciencia al electorado, ya sea apelando a la censura en la información, su manipulación o el reemplazo de ella por simple y mentirosa propaganda. La actual dinámica democrática basada en partidos políticos que disputan la administración del Estado ya se ha transformado en una especie de concurso mediático por ver qué personaje es más popular más allá de los ideales que exprese. Se explica así que determinados personajes populares que nada tienen que ver con la política, y que poco saben o les interesa algo de ella, ganen elecciones o consigan más cantidad de votos que los denominados “políticos de carrera” con verdaderas propuestas. Pero un signo de estos tiempos que corren reflejados en la instancia del tránsito que nos ocupa, hace que la realidad se imponga por sobre las fantasías que se pretenden vender como la verdad. Todo tiene un límite y una vida útil más allá de las pretensiones sectarias o personales, y la naturaleza evoluciona sus creaciones lo queramos o no, y lentamente se va notando un despertar en la conciencia global que lleva a los individuos a juzgar con otra perspectiva lo que en verdad les pasa más allá de lo que le digan. Para muchos personeros del poder en la sombra la democracia se está tornando peligrosa, pues ya no tiene efectividad el viejo engaño sobre la misma cantidad de personas que antes y el número de sus votantes desciende vertiginosamente elección tras elección; pero lejos de modificar sus estrategias hacen lo que siempre hicieron y que es buscar algún culpable externo a quién achacar la derrota, pues su cristalizado egocentrismo profundamente enquistado les impide reconocerse a sí mismos como los verdaderos culpables.

sol-15MLa combinación Neptuno en Acuario, Urano en Piscis y Plutón en Capricornio, ha traído consigo una crisis de representatividad política importante. En el mundo muchos comienzan a mostrar su descontento con los viejos modos de representación que encarna el sistema de Partidos Políticos. Recorren su propia historia viendo la alternancia de éstos sin que la situación real cambie en nada que les reporte algún beneficio, y en lugar de cambiar de bando en las siguientes instancias electorales, como hicieran hasta entonces, eligen ya no participar del viejo juego o reclamar ellos mismos espontáneamente en alguna plaza contra eso que consideran una farsa electoral. En aquellos países en donde tal radicalización en los ciudadanos aún no se ha producido, se buscan desesperadamente mecanismos para poder evitarla. Hace pocos días en la República Argentina, que es en donde nací, habito y seguramente moriré, se implementó por primera vez la instancia electoral de Elecciones Primarias Nacionales Abiertas y Obligatorias, intentando dar una mayor transparencia y legitimidad a las elecciones internas de los partidos políticos y sus mecanismos de selección de candidatos. Parte de este proceso fue también la exigencia de conseguir un piso mínimo de cantidad de votantes a dichos partidos en los resultados finales para así demostrar que efectivamente representaban a un sector relevante de la población y que no eran simplemente un grupo de vagos que pretendían vivir a costa del erario público amparados en la legislación vigente que garantiza su sostén. Ello fue aplaudido como un logro y una muestra de la profundización de los valores democráticos por algunos, y repudiado como una intencionada segregación del sistema de representación ciudadana de los opositores por otros. El caso fue que se fijó de un modo bastante arbitrario un porcentaje mínimo del total de votos efectivos en la elección, el 1,5% para ser exactos, y varios que se postulaban tempranamente quedaron fuera de la carrera por el poder con las consiguientes rabietas y reclamos. Pero particularmente se me ocurre cuestionar el hecho por poco democrático y porque solo busca rescatar la mayor cantidad posible de asociados al exclusivo club de carcamánicos políticos. Más democrático y más justo hubiese sido apelar a la decisión popular y exigir el superar la cantidad de votos “en blanco” que hubiera en dicha elección, ya que un partido político debiera sumar más adherentes que el número de aquellos que no se sienten representados por ninguno de ellos para ser considerado verdaderamente como una fuerza política relevante; o, más democrático aún, exigirles el superar no solo el número de votos blancos sino el de éstos sumados al número de votantes habilitados para hacerlo y que no fueron a votar sumidos en el desencanto que les produce el sistema. En el primer caso varios partidos políticos más hubiesen quedado fuera de concurso; y en el segundo, hubiese quedado solo uno habilitado para postularse a las presidenciales. Suena cruel y se me podría acusar de tiranista, pero paradójicamente eso sería una verdadera democracia representativa si llegara a implementarse, y forzaría a los partidos a trabajar en verdaderas propuestas de cambio para lograr apoyo y a educar en sus deberes de participación cívica a los ciudadanos. De momento se prefiere seguir la misma farsa pateando la solución hacia el incierto futuro.

politicsEsta crisis de representatividad es altamente peligrosa para los actuales sistemas de gobierno, no solo porque la legitimidad partidaria está cuestionada en tanto ideales políticos desechados o deformados por el criterio oportunista adoptado por aquellos que se han erigido como sus líderes en su egocéntrico personalismo para lograr mantenerse en el poder vaciándolos así del sustento real que debieran tener como un partido que defiende una línea ideológica determinada, sino también porque la ausencia del mecanismo contrapuesto y necesario en tanto constructiva oposición a una fuerza gobernante de otra ideología, impide a la administración circunstancial la retroalimentación de ideas y acciones políticas que procuren una mejora sustancial y efectiva en aras del bien común, algo que sin dudas debe ser el ideal compartido por todos los partidos en lugar de solo manifestarse como una absurda batalla entre dos o más egos que pretenden quedarse con todo. Vemos pues en América Latina que los llamados gobiernos populares, porque el pueblo en su mayoría los elige, logran mantenerse en el poder ante la ausencia de propuestas superadoras de parte de los restantes actores políticos que solo dedican su esfuerzo en perpetrar ataques que desnudan cada vez más la trama de sus intenciones de batallar por llegar al poder por el poder mismo, y solo logran corroer más y más las estructuras institucionales de representatividad acelerando su derrumbe. El único modo de sobrevivir a éste proceso de desintegración es poder arribar a consensos que garanticen el sostenimiento de determinadas políticas de estado debidamente legitimadas por el pueblo, y que se garantice su continuidad más allá de las sutiles diferencias en la implementación de éstas que tengan los distintos actores políticos. Mientras quien acceda al poder solo procure borrar el accionar de la administración anterior para montar su propio negocio, seguiremos avanzando a paso firme irremediablemente hacia el fracaso de ésto que mal llamamos Democracia. Se que suena utópico a la vista de lo que sucede en el panorama mundial actual, en donde se revela como necesario un salto cualitativo importante en los niveles generales de consciencia social para poder lograrlo, pero seguir sosteniendo esta arcaica postura egocentrista como hasta ahora solo desembocará más temprano que tarde en el auténtico y verdadero caos que tanto temen.

obamaEgoDesde el punto de vista psicológico es el ego y sus desesperadas reacciones a fin de sostener su liderazgo quien provoca todo ésto. Se alza no ya con la firme lucidez que ejerciera el Rey de otrora, sino con el patetismo bufónico de un payaso que ya no hace reír a nadie y por ello se dedica a castigar al resto buscando quedarse con todo y la corona. Es algo esperable. El instinto de supervivencia enfrentado a cualquier instancia de transformación profunda se interpreta como irremediable muerte y dispara así desesperadamente los mecanismos de defensa. Sin tiempo para reflexionar se lanza a matar o morir sin medir daños o consecuencias. Esto es una reacción a la energía de transformación representada por Plutón. El hecho de su tránsito por Capricornio se nos representa fácticamente como la trasformación profunda de las instituciones en todo sentido, y, quien lo duda, las instituciones de gobierno son las más visibles. A nivel mundial la hegemonía representada por la prevalencia económica representada por los EE.UU. es un ejemplo claro que cualquiera puede ver en su resquebrajamiento e inminente colapso. Podemos observar cómo la polarización del ego es llevada a tal extremo que su representante institucional por excelencia, el propio presidente Obama, es cuestionado en su accionar de un modo continuo, ya sea por los políticos de segundo orden en las estructuras internas de gobierno (la coerción a la que es sujeto por parte de la oposición para poder mantenerse en el cargo), como la presión de los gobiernos extranjeros y la opinión pública mundial que piensa que un Premio Nobel de la Paz debe ocuparse de frenar el accionar bélico desatado anteriormente en Irak y Afganistán, y no puede estar de acuerdo en abrir un nuevo frente de guerra en Libia solo con el fin de sorber sus recursos naturales aunque su economía esté al borde de la quiebra. A niveles locales podemos observar, por ejemplo, al gobierno Chileno cuyo presidente olvida que quien decide es el pueblo y no los empresarios que lo llevaron al poder, y prefiere desatar la represión violenta contra las masas populares antes que sentarse a oír lo que tengan que decir e implementarlo; o la reacción de los políticos argentinos tras los resultados abrumadores en su contra en las elecciones que comentaba antes, que acusan al pueblo de torpes ignorantes o abiertamente lo amenazan con prontas catástrofes sociales por su accionar subversivo. El ego está en llamas, hace berrinches en el mejor de los casos o cosas más que condenables en el peor de ellos, pero se niega siempre a dejar de ser LO MÁS importante. Las estructuras de gobierno están cambiando aceleradamente, y quien no lo comprenda estará más cerca de desaparecer que de gobernar algo; las estructuras económicas y distributivas también, y quienes sigan sosteniendo una egoísta concentración de la riqueza estarán más cerca de morir de indigestión que del saludable engorde.

pateticoLos Patéticos Payasos se golpean uno a otro frenéticamente echándose mutuamente las culpas mientras su dormido público aplaude de puro aburrido o como un sonámbulo reflejo; los Patéticos Payasos creen ser los reyes de la pista y los completos dueños de la carpa, los enanos, trapecistas y leones, de los globos de colores, del público y del dulce maíz inflado que estos comen; los Patéticos Payasos creen que el circo es todo el mundo y que éste ocupa todo el universo, pues nunca han salido de él para mirar a cielo abierto una noche estrellada. ¿Cómo contarles de la flor, del mar, de las nubes, los planetas? ¿Cómo explicarles lo que es un Tornado, un Huracán o un Terremoto? Cuando la gran ola del tsunami social los alcance quizá comprendan algo, que no saben nadar, pero su gran espectáculo ya habrá terminado.