Artículos

Plutón en Capricornio: Morir, para ser por siempre joven...

Hoy en San Carlos de Bariloche, mientras escribo ésto, una ceniza impalpable cae suave e incesante sobre nuestros techos. Hay una niebla gris, una lluvia seca y abrasiva que te impide ver y respirar si estás ahí fuera. El paisaje paradisíaco que describía hace poco más de un mes como ocultando un infierno psíquico, se ha trastornado por completo. Hoy es el paisaje lo que es infernal, casi extraño y cuasi extraterrestre; y para muchos, que se niegan a ver lo evidente, es un algo totalmente imprevisto pese a que ha sucedido esto mismo incontables veces a lo largo de las eras. Sin la existencia previa de un infierno tampoco habría jamás un paraíso. El cordón orográfico Caulle-Puyehue en los andes patagónicos chilenos nos trae el recuerdo de una natural y astrológica obviedad: Un volcán es transformación, es muerte y renacimiento. Un símbolo de Plutón. Una energía que lo renueva todo y no solo a la naturaleza salvaje, sino también a las humanas sociedades.

Astrología Humanista: Consciencia, Ser, Cuerpo Solar y los espejitos de colores.

Muchas veces nos referimos aquí a la consciencia, a su desarrollo y sobre el modo de ejercerla y entrenarla quizá de un modo demasiado perentorio y serio, el que puede malinterpretarse pensando que con ello solo basta para individualmente Ser o saberse quien en verdad se es. Pero en realidad nos referimos aquí a ella, a la consciencia, del mismo modo que si nos refiriésemos a un músculo que debe ser mantenido y ejercitado para permitirnos así, en su utilización, el poder finalmente desplegar la totalidad de los diferentes y variados aspectos de nosotros mismos descubriendo quiénes somos. Puede tenerse una altísima consciencia respecto de la media general, y al mismo tiempo ser lo que llamamos comúnmente un Ser muy tosco, dueño de un grado de evolución espiritual que no dudaría en definir como papafrítico.

Astrología Humanista: La Luna (II), un holográfico pantano de egoísmo

Cuando me mudé al lugar en que vivo, donde no nací pero que llamo mi casa, pensé que había venido a vivir al Paraíso. Un paisaje maravilloso de montañas majestuosas dispuestas en una geometría tan perfecta como no se le ocurriría jamás al más brillante de nuestros humanos matemáticos o al más genial arquitecto. Un lago enorme de aguas mansas, que en los días de tormenta se transforma en un mar embravecido. Bosques vastos, antiguos, algunos jamás ollados por una pisada humana. Pequeños lagos escondidos, entre riscos de una acústica envidiable; una fauna silvestre de sabia y graciosa ingenuidad, aves maravillosas y una flora exuberante. Luego, al poco tiempo de vivir aquí, caí sobre la cuenta de que mi primaria intuición no me había engañado, pues en verdad me hallaba en el centro mismo del infierno.

Astrología Humanista: La Luna y la trampa de la memoria.

Muchas veces desde aquí hablamos sobre el pensar, sobre el comprender, sobre la consciencia, y sobre los mecanismos que operan en nuestra mente para que todo eso suceda. Pero, por lo general, nos referimos a ello de un modo ideal, óptimo, y por desgracia bastante poco visto que suceda en términos reales en lo práctico del día a día. Habitualmente y en diversos ámbitos, dentro y fuera de la astrología, se habla de consciencias “despiertas” y “dormidas”, y se tiende a instalar la idea de que ello es obra fortuita del destino y no un efecto de la propia voluntad; algo así como dones o carencias que le acaecen al individuo sin que medie esfuerzo alguno de su parte y como ajenas a su individual autodeterminación, como si fuese un decreto divino definitivamente inapelable.

Astrología de la crueldad (6): El rol del Astrólogo, o ese cielo que nos mira.

Hay una forma de mirar diferente, despegado de lo que sucede como si se tratara de un film. En algunos ámbitos eso es el ideal del periodismo, decir lo que sucede sin más, sin tomar partido, sin estar a favor o en contra. Mirar así, por qué no decirlo, también es triste, profundamente triste, porque es eliminar cualquier emoción, cualquier intención, es solo describir sin tocar nada, y sin permitir que nada te toque. Es mirar desde afuera sabiendo que no se puede entrar sin quedar irremediablemente ciego. Es la nariz contra el cristal, el frío de la noche y una muy profunda e inmensa soledad.

Carta Natal de Néstor Kirchner

Un análisis de sus energías

Plutón en Capricornio: Los ritos funerarios en Asgard y la caída del Imperio en occidente.

Cerdos y Peces son seres de poco entendimiento, dice el I-Ching. Es dable comerlos, pues ese acto no puede ser considerado pecado. Atunes y bacalaos, jabalíes y ciervos, pueblan la gastronomía de las tribus Vikingas. El fabuloso híbrido de estas dos especies, la ballena, el Leviatán bíblico y emblema del Mal, era inmolado no para comer, sino para impulsar con su aceite al mundo hasta la llegada del reemplazo que significó gran avance y aún mayores ganancias: el refinamiento del petróleo. Allí fue que dejamos de matar a los animales, solo para pasar a matar a las personas.

Astrología de la Crueldad (5): La Astro-política y el Mundo de la Mentira.

Cada uno de nosotros vive en una realidad única y diferente, tan única y diferente como somos nosotros mismos. Vivimos en nuestro propio Mundo Paralelo compuesto de muchos otros, incluso de aquello que llaman pomposamente “El Mundo Real”. En realidad ese que llamamos real es el más irreal de todos, pues es una construcción ideal y funcional a los intereses de algunos, nos guste o no.

Astrología y ¿Ser Digital?: Crónicas de la Trenza del Tiempo – 4

Se despierta a la consciencia de pronto. Como un flash. Un ramalazo de algo no siempre agradable, lo se. A veces doloroso sí, pero es un algo nuevo que se abre. Un ojo de la Totalidad que se abre en subjetivo para verse, explorarse, conocerse y experimentarse desde un muy particular y novedoso punto de vista. Es algo que sucede cuando en nuestro mundo tempo-material recién adquirido, algo dice “yo”.

La Astrología y la relación Mente-Materia.

Somos el producto de todo aquello que hemos pensado. La capacidad de modelar la realidad que tiene nuestro pensamiento se ve reflejada en esta máxima de Buda, y es tan incontestable como lo es nuestro propio rostro. Si tienes pensamientos dolorosos o tristes habitualmente, pues te verás dolido y triste. Si piensas de modo alegre y optimista cotidianamente, pues no importa mucho la anécdota de un día o dos particularmente trágicos, aún en un entierro te verás luminosamente radiante.

Astrología: La bastarda en el divorcio entre Ciencia y Misticismo.

Todo es energía, sí, y también es luz, y de ella venimos y a ella retornamos de un modo ineludible... “Ah! Sí, ya sé”, me dijo Abbi mientras yo pensaba en ésto quitando pulgones de los rosales. “Piensa veloz, haz lo que tu corazón te dicte, vive rápido lo más intensamente que puedas, y serás un joven y bonito cadáver... pero si usas protector solar, llegarás a viejo”, y ante mi estupor extrajo una sombrilla igual a la que ella misma usaba de su floreado bolso playero y me la entregó con una radiante sonrisa. Abbi es mi vecina de junto, y es una anciana muy simpática aunque también bastante “densa”, pues logra absorber mis pensamientos, cuando ambos estamos en el jardín y estos revolotean en torno mi cabeza, cual si fuera ella una estrella de neutrones aunque nunca acierte el sentido que éstos tienen para mí.

Astrología y Cosmología: Crónicas de la Trenza del Tiempo 3.

“En el inicio fue un punto de luz salido del negro Caos. Y como la luz fue ya no hubo un Caos, sino las cuatro direcciones del Mundo en tan solo un instante. Así fue como junto con la luz el espíritu fue y fue el despertar del Dios, el principio de los tiempos, cuando el Tiempo comenzó a ser. Antes de esto no había el Tiempo”. Así comienza la Crónica del Mundo, un escrito cuneiforme sumerio del que se ha perdido la mayor parte y del que se desconoce su autor, y que se supone data al menos del siglo XXII A.C. Mucho tiempo en verdad, y es que desde hace mucho tiempo que el hombre lucha por demostrar fehacientemente el cómo fue que comenzó todo, el “¿de dónde venimos?” que tanto nos atormenta, sin quedarse tan solo en una cuestión de fe. Es una cuestión que no solo ha desvelado a sabios y pensadores de la talla de Aristóteles, Isaac Newton, Albert Einstein o Roger Penrose, sino al hombre común de todos los tiempos. Hoy en día se plantean teorías de lo más diversas sobre el Universo, su comienzo, composición y sobre las leyes que lo rigen. La mayoría de ellas comienza de igual modo, pues nadie sabe en verdad cómo fue que comenzó todo, pero parece ser que las cosas comienzan siempre con un estallido.

Astrología y Sincronía: Crónicas de la Trenza del Tiempo 2.

Pareciera que de eso se trata todo, de Sincronizar, de compartir el mismo Tiempo, al mismo tiempo, con otro, con otros, con la Totalidad, para realizarse. Si puedes ser algo más que tu propio Tiempo, la experiencia que tendrás es la sensación clara de que estás enamorado, o más cerca de Dios. Tendremos eso que llamamos un Éxtasis, erótico o místico, no importa. Una experiencia totalitaria, un impulso de/hacia la totalidad. Una mayor espiritualización, digamos, que afecta nuestra consciencia profundamente por un lado, y, por otro lado, la experiencia de viajar por el Hiper-espacio, como espera probar la ciencia pueda hacerse alguna vez, para finalmente decir cálculo en mano, que existe y puede hacerse. Pero las manzanas también caían antes de Newton.

Astrología y Sueños: Crónicas de la Trenza del Tiempo.

¿Cómo funciona el tema de los Sueños? ¿Podemos acceder a través de ellos al futuro? Tengo la certeza que sí, al menos cuando accedemos a un determinado plano de ellos. Esa es al menos mi propia experiencia, y la de muchos otros. Lo cual quizá llevaría a plantear la pregunta de la predestinación una vez más dentro del debate astrológico: ¿Todo está ya escrito y nada, esencialmente, puede cambiarse? Pero no, pues todo está escrito, pero todo puede cambiarse.

Astrología: Neptuno, una gran mentira verdadera.

El Ser del mundo está presente en todos y todas las cosas. Una miríada de ojos viéndose a sí mismo desde todos los ángulos posibles a lo largo de los eones buscando conocerse y reconocerse para poder ser alguna vez verdaderamente consciente de la totalidad de sí. Una ultra-consciencia que lo impregna todo, lo animado e inanimado, lo visible y lo invisible, lo que llamamos posible e imposible, la luz y la oscuridad. El plano de la realidad verdadera que difiere totalmente de aquello que comúnmente llamamos así, ese ordenamiento provisional del mundo que hacemos para no paralizarnos presas de la locura que nos invadiría irremediablemente si contactáramos directamente con ella. Un algo que solo nos es accesible en el estado más puro concebible por nuestras rígidas mentes cuando nuestro razonamiento cesa, cuando nos sumergimos en aquello que denominamos como “mundo de los sueños”, el Nirvana, o el Satori. Un estado del Ser al que llamamos, a falta de un nombre mejor, Dios.
1 2 3 4 5 6 7 8