Tenemos a un tipo que, como bien dices, usó cosas tan simples para desarrollar los primeros cálculos afilados pa determinar las dimensiones de nuestro planeta tales como pequeños pasos de humanitos... o un palito clavado en la tierra...
“Elementos rudimentarios”, diríamos hoy, ensalzados en nuestra supuesta sofisticación tecnológica, mientras ponemos en órbita satélites que miden mahomeno lo mismo que hace 2200 años midió el tipito este...
Era tal su pasión astronómica que cuando, desgraciadamente, en viaje por el Nilo contrajo una enfermedad en sus ojos que pronto le provocaría la ceguera, se internó en una tristeza depresiva tan profunda que se “dejó morir” (suicidio, que le dicen) de hambre encerrado en la maravillosa Biblioteca de Alejandría
Eratóstenes inventó la palabra Geografía. Y esto no sólo implicó acuñar el término sino recopilar en un todo coherente las distintas piezas sueltas que iba encontrando pro los anaqueles de la biblioteca. Conocimientos dispersos procedentes de viajeros, guerreros, comerciantes, para escribir su Geographika.
“Al hacer un mapa de una pequeña región podemos estar relativamente seguros de que esa región es plana, pero si lo que pretendemos es representar regiones extensas, la curvatura de la tierra se convierte en un factor significativo. No queda claro exactamente cuándo los humanos se dieron cuenta de que la Tierra era esférica; en ciertas tradiciones sólo se creía habitado un hemisferio.
Eratóstenes, el director de la biblioteca de Alejandría, en 240 a.C. realizó el primer mapa conocido según principios científicos, con paralelos y meridianos ordenados en una rejilla irregular. Sus contemporáneos no parecieron impresionarse demasiado, y fue la Geografía de Claudio Ptolomeo, alrededor del año 150, la que se convirtió en el trabajo estándar sobre cartografía. Atestiguaba que la Tierra era esférica, pero que sólo estaba parcialmente habitada, y estimó que la circunferencia del planeta tenía 180.000 estadios, magnitud que ahora parece mucho menos precisa que lo estimado pro Eratóstenes: 250.000 estadios.”
. Nuestro amigo, entre muchas, pero muchas otras cosas, trabajó sobre un calendario que incluía años bisiestos y estableció las bases para una Cronología sistemática del mundo, tratando de ordenar las fechas de eventos políticos y literarios de la época del Sitio de Troya, escribiendo también una biografía de Homero que ha llegado hasta nuestros días.
Tardes y tardes de pasear por los pasillos del Museo de la Historia de la Ciencia de Florencia a orillas del Arno, acariciando Esferas Artillares grandes, gigantes y pequeñas se me vinieron de pronto a la memoria.

...pero es que cuando el