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El “segundo bisiesto” no será eliminado

El “segundo bisiesto” no será eliminado
Los expertos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones (International Telecommunication Union, ITU) aplazaron por tres años la decisión sobre si es necesario eliminar el segundo bisiesto. El segundo bisiesto es un segundo adicional que se añade a la hora universal coordinada a fin de armonizarla con el tiempo solar medio.

EEUU, Alemania y Francia están a favor de la abolición de esta enmienda, alegando que ella puede crear dificultades para el Internet y otros medios de comunicación, que requieren de tiempo continuo. Sin embargo, Reino Unido, Canadá y China indican que tal abolición daría lugar a que el reloj comenzará a retrasarse con respecto al tiempo real.

Expertos de la Unión Internacional de Telecomunicaciones se han reunido en Ginebra para determinar si se elimina el segundo "bisiesto" que se añade cada cierto tiempo para que la hora GMT (basada en la rotación de la Tierra) se mantenga sincronizada con la que marcan los relojes atómicos (más precisos).

Los expertos no han sido capaces de llegar a un consenso, por lo que se han emplazado a una nueva reunión en 2015.

Hay países como EE.UU., Francia o Alemania que han defendido que se elimine ese segundo y que se apueste por la hora atómica, dejando de lado la hora GMT. Sin embargo Reino Unido encabeza, junto con China a Canada, el grupo de países que quieren mantener este segundo de ajuste.

Una conferencia internacional adoptó en 1972 el "Tiempo Universal Coordinado", o UTC, calculado en 70 laboratorios en todo el mundo por 400 relojes "atómicos" (en los que las fracciones de tiempo se miden por el ritmo de oscilación de un átomo de cesio).

Anteriormente el mundo se regía con la 'hora media de Greenwich' (GMT). Con base en Londres y basada en la rotación de la Tierra se convirtió en referencia mundial tras una conferencia celebrada Washington en 1884.

Ya hace 40 años que el mundo no se rige por la hora GMT, que sigue siendo la hora legal en el Reino Unido y es ampliamente utilizado como referencia en todo el mundo.

El tiempo atómico tiene la ventaja de ser mucho más preciso, aunque difiere en unas fracciones de segundo del tiempo marcado por la rotación de la Tierra, por lo que para mantener la relación con la rotación de la Tierra, se añade este "segundo bisiesto".

El tiempo atómico difiere en unas fracciones de segundo del marcado por la rotación de la Tierra

Este es el segundo que algunos científicos proponen eliminar, abandonando con ello el ajuste de la hora atómica a la hora GMT.

Un problema para las tecnologías más precisas

Los países a favor de la abolición del segundo de la discordia alegan que estos añadidos son un problema en potencia para el funcionamiento de la red de telecomunicaciones o de la navegación por satélites a través del GPS o el nuevo sistema Galileo europeo, que funcionan con una precisión de nanosegundos.

La abolición del segundo bisiesto "elimina una fuente potencial de un fallo catastrófico de las redes de ordenadores del mundo", afirma Geoff Chester, portavoz del Observatorio Naval de Estados Unidos en declaraciones recogidas por el New York Times.

Los defensores del "segundo bisiesto" no ven una amenaza real. El ministro de Ciencia británico, David Willetts, defiende la posición del Reino Unido y la historica hora GMT con sede en Greenwich. "Debemos atenernos a que es el sistema utilizado en todo el mundo", afirma.

Willetts añade que si se dejaran de intercalar esos segundos llegaría un punto en el que se perdería "el vínculo entre el tiempo y la percepción cotidiana de la gente del día y la noche" ya que  la hora atómica se alejará poco a poco de la hora solar. A corto plazo, inapreciable, pero en 60 años la diferencia será de un minuto. En 600 años, la diferencia será de una hora.