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Argentina prepara lanzamiento de su primer satélite de comunicaciones

Argentina prepara lanzamiento de su primer satélite de comunicaciones
El proyecto argentino del Satélite de Comunicaciones Arsat-1 entró hoy en la etapa final de pruebas, luego de completar la víspera una serie de ensayos ambientales para garantizar su funcionamiento y calidad una vez en órbita a partir de julio.

Con el Arsat-1, de diseño y fabricación totalmente nacional, Argentina ingresó así en el club de siete países que desarrollan satélites en el mundo, destacó la agencia de noticias Télam.

 

Ese sensor espacial de comunicaciones fue concebido y desarrollado en el centro Investigación Aplicada (Invap), una empresa estatal dedicada al diseño, integración y fabricación de tecnología compleja como plantas de energía nuclear, equipos espaciales e industriales, así como equipamiento médico y científico.

 

El satélite estará durante 45 días en la cámara de termo-vacío, en la que se hace sufrir al aparato las condiciones de extremo gradiente térmico en un rango de 190 grados bajo cero hasta 150 grados centígrados, y en vacío, explicó a Télam Héctor Otheguy, gerente general de la empresa.

 

La prueba se desarrolla en el nuevo Centro de Ensayos de Alta Tecnología, creado en asociación con la empresa estatal de telecomunicaciones Arsat e Invap, el cual fue inaugurado recientemente por la presidenta Cristina Fernández en Bariloche, provincia de Río Negro.

 

"El gobierno ha usado el poder de compra del Estado para desarrollar satélites, en vez de adquirirlos en el exterior: estas políticas marcan la diferencia", resaltó Otheguy.

 

Los científicos argentinos proyectan lanzar el Arsat-1 desde la Guyana Francesa el próximo julio.

 

No es la primera experiencia satelital de Argentina, pues ya Invap tuvo éxito en 2011 en poner en órbita el SAC-D Aquarius, de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) para observación de la Tierra, junto a la agencia espacial estadounidense NASA y varias europeas.

 

Ahora tiene en planes fabricar tres del modelo Arsat y otros de la Conae, señaló Télam.

 

Conae e Invap firmaron un contrato para la instalación en Bahía Blanca, provincia de Buenos Aires, de la base de lanzamiento del cohete propulsor Tronador II, de fabricación nacional, con capacidad de transporte de 250 kilos, que es el tamaño de los satélites de observación terrestre.

 

Esos se diferencias de los de telecomunicaciones, que pesan tres mil kilos por la cantidad de combustible que llevan para funcionar durante 15 años.