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Un atlas de imágenes nocturnas de la Tierra

Un atlas de imágenes nocturnas de la Tierra
Las imágenes ayudarán a estudiar y solucionar los problemas que acarrea la contaminación lumínica en las ciudades.

El paisaje nocturno de la Tierra desde el espacio ya no será exclusivo de los astronautas de la Estación Espacial Internacional (ISS, por sus siglas en inglés), quienes han recopilado más de un millón de imágenes, 300.000 de ellas nocturnas.

 

Un grupo de investigadores del departamento de Astrofísica y Ciencias de la Atmósfera de la Universidad Complutense de Madrid (UCM) ha comenzado un proyecto para catalogar estas imágenes y ofrecérselas al público.

 

Lo innovador de esta iniciativa es que está abierto a la colaboración ciudadana, por lo que cualquiera puede participar en la elaboración del atlas. "La colaboración ciudadana tiene éxito porque los voluntarios lo ven como un juego y un descubrimiento ya que son imágenes que nunca han sido analizadas por nadie", declara Alejandro Sánchez de Miguel, líder del proyecto, en el que también han participado Jaime Zamorano, José Gómez Castaño y Christopher CM Kyba.

 

Hasta ahora el grupo de la UCM ha catalogado cerca de 1.700 imágenes nocturnas de todo el mundo, una seleccionando las fotografías tomadas por los astronautas de la misión ISS030, elegida porque en ella se usó un trípode motorizado, llamado Nightpod, fabricado por la ESA y que fue operado por los astronautas André Kuipers, y Don Petit, siendo este último pionero en fotografía nocturna de la NASA. La importancia de este trípode recae en que ayuda al satélite Suomi-NPP/VIIRS -único capaz de realizar imágenes en color- a conseguir una calidad de imagen 75 veces mayor.

 

Ciencia ciudadana

 

El proceso de catalogar las imágenes se ha llevado a cabo gracias a la desinteresada colaboración de estudiantes, voluntarios de varios países y personal de la UCM y la Universidad Libre de Berlín. El atlas será presentado en la revista News and Reviews in Astronomy & Geographics, además, acompañando al catálogo se presentan también tres aplicaciones de "ciencia ciudadana" para que cualquier persona pueda contribuir a la investigación sin importar sus conocimientos.

 

Aurora boreal en Moscú.

Aurora boreal en Moscú. NASA

 

Las aplicación Dark Skies of ISS, que es la más sencilla, pues solo requiere disponer de conexión a Internet, permite que los ciudadanos ayuden a clasificar las imágenes. Por otro lado, Night Cities pretende aprovechar el conocimiento local y presenta fotografías de ciudades del mundo junto a mapas, en los que los ciudadanos deben identificar puntos en las imágenes nocturnas que sean reconocibles. Por último, Lost at Night localiza imágenes desde la ISS y presenta un reto a los ciudadanos: se muestra una imagen de la cual solo se conoce su posición con un error máximo de 500 kilómetros y los ciudadanos tienen que tratar de identificar a qué ciudad corresponde.

 

El modelo de "ciencia ciudadana" para esta investigación estuvo inspirado, según explica Alejandro Sánchez, en un proyecto similar que clasifica imágenes de galaxias llamado Galaxy Zoo. El éxito de esta iniciativa empujó al grupo de la Complutense a crear las aplicaciones. "Las personas, si son guiadas, son capaces de reconocer patrones de forma más eficiente que un ordenador", añade Sánchez.

 

Para llevar a cabo la web del proyecto, que se ha traducido a 13 idiomas, los responsables de la iniciativa han contado con la colaboración de otras entidades como MediaLab-Prado, la Red Española de Estudios en Contaminación Lumínica, el portal Crowdcrafting, la red europea de investigación Loss of the Night, la asociación Celfosc y la red AstroMadrid.

 

Contra la contaminación lumínica

 

Según declara Sánchez, que las imágenes estén captadas en color resulta "fundamental para conocer la iluminación de las ciudades" y las imágenes del satélite de la ISS son, actualmente, las únicas capaces de lograrlo. "Según el tono de la luz de la ciudad podemos deducir la eficiencia de la iluminación ... el tono azul, por ejemplo, es muy dañino para la salud de las personas y para el medioambiente", explica Sánchez.

 

El tono de la luz ayuda a  conocer el grado de contaminación...

El tono de la luz ayuda a conocer el grado de contaminación lumínica de las ciudades. ISS

 

Las imágenes recogidas en el atlas de Cities at Night son también esenciales para un control eficaz del gasto en alumbrado público, para estudios estadísticos sobre otras áreas como la seguridad vial o ciudadana o para conocer el incremento de la contaminación química del aire. "La polución se depura durante la noche si hay oscuridad, y la luz azul dificulta de forma significativa la limpieza del aire, mucho más que la anaranjada". El proyecto de los de la UCM también ayudará a completar gran diversidad de investigaciones sobre otros efectos de la contaminación lumínica como la pérdida de biodiversidad, la pérdida de patrimonio cultural o los efectos en la salud humana, pues, según afirma Sánchez, existen estudios epidemiológicos que relacionan las zonas de iluminación azul con un aumento de casos de cáncer de próstata y mama.