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Tayna, la Galaxia más Vieja del Universo

Tayna, la Galaxia más Vieja del Universo
Descubierta recientemente por los telescopios Hubble y Spitzer, existió poco después del Big Bang.

Existió poco después de la gran explosión que dio lugar a la aparición del Universo, hace 13.800 millones de años, pero es hoy cuando los astrónomos han podido observarla gracias al poder combinado de dos fantásticos telescopios espaciales, el Hubble y el Spitzer de la NASA. Es una galaxia llamada Tayna, el objeto más remoto jamás visto en el universo temprano.

 

Tayna, que significa «primogénito» en aymara, un lenguaje que se habla en las regiones de los Andes y el Antiplano en América del Sur, apareció tan solo unos 400 millones de años después del Big Bang, es decir, cuando es cosmos estaba todavía en pañales.

 

Aunque estos grandes telescopios han detectado otras galaxias a distancias sin precedentes, este objeto representa una clase más pequeña, más débil, de la nueva formación de galaxias que hasta ahora había eludido en gran medida la detección. Estos objetos muy tenues pueden ser más representativos del universo temprano, y ofrecer una nueva visión sobre la formación y evolución de las primeras galaxias, según informan los autores del hallazgo en un comunicado.

 

«Gracias a esta detección, el equipo ha sido capaz de estudiar por primera vez las propiedades de los objetos extremadamente débiles que se formaron poco después del Big Bang», explica Leopoldo Infante, astrónomo de la Pontificia Universidad Católica de Chile, y firmante del artículo, publicado en The Astrophysical Journal. El objeto remoto es parte de un descubrimiento de 22 galaxias jóvenes situadas casi en el horizonte observable del universo. Según explican, esta investigación supone un aumento sustancial en el número de galaxias muy distantes conocidas.

 

El nuevo objeto es comparable en tamaño a la Gran Nube de Magallanes, una galaxia satélite de nuestra Vía Láctea, pero forma estrellas rápidamente a un ritmo diez veces más rápido. El objeto podría ser el núcleo creciente de lo que probablemente se convertirá en una galaxia de tamaño completo.

 

Este pequeño tesoro galáctico pudo ser visto gracias a una «lupa» natural en el espacio. Como parte de su programa de Frontier Fields, el Hubble observó un cúmulo muy masivo de galaxias, MACS J0416.1-2403, situada a unos 4.000 millones de años luz de distancia y con un peso de hasta mil millones de «soles». Este cúmulo gigante actúa como una poderosa lente natural doblando y magnificando la luz de objetos más distantes detrás de él. Al igual que la lente de zoom de una cámara, la gravedad del cúmulo aumenta la luz de la protogalaxia distante para que se vea 20 veces más brillante de lo normal. El fenómeno se conoce como lente gravitacional y fue propuesta por Albert Einstein como parte de su teoría general de la relatividad.

 

Su distancia se estimó mediante la construcción de un perfil de color a partir de observaciones combinadas del Hubble y el Spitzer. Este hallazgo sugiere que el universo muy temprano puede ser rico en galaxias que el próximo telescopio espacial James Webb podrá descubrir. Los astrónomos esperan que Webb nos permita ver las etapas embrionarias del nacimiento de una galaxia poco después del Big Bang.