Novedades

Cuando la Fanfarronería Explota en tu Cara

Cuando la Fanfarronería Explota en tu Cara
Los inspectores de la Administración Nacional de la Aeronáutica y del Espacio (NASA) de EEUU dudan de que Boeing y SpaceX puedan cumplir con los plazos para el envío de astronautas a la Estación Espacial Internacional (EEI) en 2018, escribe The Washington Post.

Los especialistas indican que las naves tripuladas aún están lejos de la perfección, por lo que la NASA tendrá que seguir optando por las Soyuz rusas. La agencia estadounidense viene utilizando los servicios de transporte espacial ofrecidos por Rusia desde 2011, cuando puso punto y final a su propio proyecto de transbordador, el Space Shuttle.

La retirada de EEUU del sector dejó a la Soyuz rusa como la única nave capaz de transportar cosmonautas desde y hacia la EEI, algo que incrementa los riesgos políticos y el costo de cada envío. En esta línea, el precio medio del envío de un tripulante a la órbita se elevó de los 26,4 a los 51 millones de dólares. En total, durante este tiempo, Washington ha pagado a Moscú por estos servicios un total de 3.400 millones de dólares.

En 2014, la Agencia firmó acuerdos con las compañías Boeing y SpaceX. Pero los programas comerciales se están desarrollando con mucho retraso y con crecientes costos, tal y como se afirma en el informe presentado poco antes de que el cohete Falcon 9 de SpaceX explotara en la plataforma de lanzamiento de cabo Cañaveral la semana pasada. No está claro si este fallo va a frenar aún más el programa espacial de las empresas privadas, señala el periódico, sin embargo, este es ya el segundo incidente de este tipo que se produce en los últimos 15 meses, lo que aumenta las dudas sobre su capacidad real para transportar personas hacia el laboratorio orbital.

Desde SpaceX afirman que la empresa será capaz de cumplir sus compromisos antes de la fecha límite y enviar astronautas al espacio para finales de 2017. Boeing, por su parte, ya ha anunciado el aplazamiento del primer vuelo con tripulantes a bordo para principios de 2018. Pero los inspectores de la Agencia Espacial se muestran muy escépticos.

"A pesar del optimismo de los contratistas, de acuerdo con los resultados de la auditoría, consideramos muy poco probable que Boeing y SpaceX puedan realizar un vuelo tripulado con destino a la EEI hasta finales de 2018", dijo el inspector general. En el pasado, una de las razones principales de la demora fue la falta de financiación al programa espacial. Pero ahora, los especialistas consideran que la causa del retraso son los graves problemas técnicos que están afrontando las naves espaciales comerciales. "Son bonitas, pero no las queremos para filmar películas en Hollywood sino para enviar a nuestros astronautas al espacio y eso, no está sucediendo. Las empresas privadas buscan ganar dinero, pero eso no se logra abaratando costos que pongan en riesgo a nuestros astronautas o logrando una estética digna de una buena película de ficción, sino haciendo las cosas bien", concluyó.

Lo cierto es que Rusia es el único país capaz de llevar humanos al espacio con seguridad y de un modo eficiente, por lo que la NASA seguirá dependiendo mientras no pueda revertir la situación. Esto más su historica dependencia de los motores rusos para impulsar sus cohetes, deja muy mal parada la supuesta "supremacía" estadounidense en cuestiones de alta tecnología.