Novedades

El cielo como espectáculo Planetario

El cielo como espectáculo Planetario
Permite recrear las estrellas, planetas y muchos otros fenómenos astronómicos | El que se encuentra en la ciudad de Tarija es el más moderno del país y tuvo un costo de $us 500.000. Empezará a funcionar completamente dentro de algunos meses.

A 15 kilómetros de la ciudad de Tarija,  en los predios del Observatorio Astronómico Nacional, se encuentra el planetario más moderno de Bolivia. Fue inaugurado hace cuatro meses y faltan apenas tres para que funcione con toda su capacidad.

 


Este espacio no sólo será una herramienta pedagógica para estudiantes y personas interesadas en la astronomía, sino también de entretenimiento y  experimentación para el público en general e investigadores.

 


Un planetario es un lugar en el que se recrea el cielo nocturno, las estrellas, los planetas y muchos otros fenómenos astronómicos. Para generar este efecto se utiliza un proyector especial que se ubica en el centro de una sala, con una cúpula semiesférica sobre la que se exhiben imágenes, que acompañadas de música, efectos sonoros y las explicaciones adecuadas logran que el espectador sienta que es testigo directo de fenómenos como el cambio de las estaciones del año, eclipses, observación de los planetas del sistema solar y hasta del origen del universo.

 


Sus antecedentes en la historia se remontan a muchos siglos atrás, pero el planetario, como se lo concibe hoy, nació de manera oficial en 1920, de la mano de Walther Bauersfeld, que diseñó uno para el Museo de Ciencias de Múnich y que fue construido por la fábrica Carl Zeiss. Una década después aparecieron sitios similares en las principales ciudades del mundo. 

 


El desarrollo de nuevas tecnologías ha mejorado no sólo la calidad de las exhibiciones, sino que también ha permitido que se perfeccionen los planetarios portátiles; sin embargo, los fijos siguen siendo los más llamativos y donde se llevan a cabo innumerables actividades paralelas.  

 


En Bolivia, el único que existía era el Max Schreier de la Universidad Mayor de San Andrés, de La Paz, pero su proyector NOVA III (donado por la fábrica Spitz, hace 25 años) es un modelo antiguo. Pese a ello, sigue atrayendo la atención de niños y adultos. 

 


“La creación de espacios educativos en nuestro país no es una necesidad, sino una urgencia y el planetario de Tarija surge de esa urgencia y de la maravillosa cooperación del Gobierno de Japón, que lo implementó con el apoyo de la Prefectura y de la Universidad Juan Misael Saracho”, explica Rodolfo Zalles, director del Observatorio Astronómico Nacional. 

 


La instalación de la infraestructura tuvo un costo de $us 500.000 y demoró seis meses, mientras que el armado de la  cúpula interna, que sirve de pantalla donde se proyecta el 'espectáculo del cielo', estuvo a cargo del ingeniero japonés Satomi Sibahara, de la fábrica de planetarios Goto.

 


El trabajo requirió bastante precisión y en él participó todo el personal del observatorio. Luego, el montaje de los equipos de sonido, video digital y del proyector multimedia de alta definición estuvo a cargo de Konomi Iijima, también de la empresa Goto, que trabajó tres semanas en el ensamblado y adiestrando al personal que se hace cargo de su manejo. 

 


El técnico japonés contribuyó con bibliografía y material audiovisual de su experiencia como astrónomo y del armado de planetarios.  

 


Los bolivianos también recibieron charlas del astrónomo y planetarista boliviano Manuel de la Torre, que les explicó acerca de la planificación, elaboración y puesta en escena de una sesión de planetario. 

 


“El proyector con el que contamos es un equipo de alta precisión, porque podemos recrear tal como se ve en realidad el cielo nocturno de cualquier punto geográfico de la Tierra. Por ejemplo, si colocamos las coordenadas de longitud y latitud de Tarija, Santa Cruz o París, nos mostrará el cielo que se tiene o que tendrá esa noche y la disposición de las estrellas”, comenta Zalles, y agrega que la misión del planetario de Tarija será devolver al visitante la interrelación que ha perdido con el cosmos y potenciarlo mediante la divulgación del conocimiento astronómico en todas sus vertientes y de forma asequible, pero también aclara que no tiene que circunscribirse a la enseñanza de la astronomía. “Bajo el cielo estrellado que recreamos es posible hablar, dibujar, escuchar, cantar, sentir o explorar una gran cantidad de temas con un apoyo audiovisual y una atmósfera que difícilmente pueden recrearse en el aula. El único límite es la imaginación”, sentencia el director del Observatorio Astronómico Nacional. 

 


El edificio, construido para ver el 'espectáculo del cielo', cuenta con espacios para exposiciones. En la actualidad se exhiben fotografías históricas, como las de los primeros lanzamientos al espacio, imágenes de Yuri Gagarin y de la misión Apolo-Soyuz, proyecto que unió a la ex Unión Soviética y Estados Unidos. Además, se muestran imágenes de nebulosas captadas por el telescopio espacial Hubble y de Marte. En el futuro se pretende traer exposiciones con diversas temáticas vinculadas a la astronomía y desarrollar actividades con colegios y universidades. 

 


Ya queda poco para que el planetario empiece a funcionar durante todo el día. El único obstáculo que ha retrasado su trabajo es la falta de butacas de la sala de proyección, ya que son sillones especiales reclinables y necesitan un diseño especial. Es por eso que el observatorio lanzará una licitación pública y estima que dentro de tres meses abrirá sus puertas a todo el público. 

 


Sin duda que Tarija, con este planetario, agrega también un importante atractivo turístico que no hay que dejar de conocer.

 

25 años del Observatorio  Astronómico

 

El planetario es un apéndice del Observatorio Astronómico Nacional, que el pasado 14 de abril cumplió 25 años de su inauguración oficial. En sus inicios se llamó Observatorio Astronómico Boliviano- Soviético, ya que fue la ex Unión Soviética la que financió su instalación.

 


La iniciativa partió del Observatorio de Pulkovo, de la Academia de Ciencias de la URSS, en 1982, que a través de este observatorio quería tener referencias de las estrellas del hemisferio sur.

 


El lugar elegido fue el Cantón Santa la Vieja, de Tarija. La familia Kohlberg  donó el terreno.

 


El primer telescopio que se instaló fue el 'astrógrafo de expedición', que aún sigue funcionando. Luego se incorporó un telescopio reflector Zeiss 600. Ambos aparatos son los de mayores dimensiones.

 


El observatorio cuenta también con otros tres telescopios especiales para investigación y otros tres portátiles que son utilizados en la enseñanza de la astronomía y para las visitas de estudiantes.

 


Entre los programas en los que ha participado el centro de investigación se cuenta el de los catálogos estelares del hemisferio sur, coordenadas exactas del cometa Halley, de la supernova 1987A, asteroides  y cometas. Ha cumplido una importante labor en la detección de la basura espacial y ha participado en diversos programas internacionales.

 


Coincidiendo con el Año Internacional de la Astronomía, el observatorio está ampliando sus instalaciones e incorporará un nuevo telescopio.