Artículos

Integrando núcleos energéticos

Autor:

Clínica de una consulta astrológica con seguimiento corporal

Al reflexionar sobre los modos de expresar aquello que nos desagrada de nosotros mismos, es habitual que nos encontremos con quejas sobre algunos aspectos de nuestra personalidad: "lo que me molesta de mí es que soy inseguro" (o agresivo, o abúlico, etcétera) y por lo general no nos damos cuenta de que hablamos de esas partes propias rechazadas como si fueran ajenas; no precisamente desde una postura comprensiva e integradora. Tendemos a enjuiciarnos.
Del mismo modo que tenemos-somos aspectos psicológicos corporales que nos agradan, hay otros que no y actúan de notable contrapeso cuando queremos valorarnos.
En ciertas situaciones, estimulantes o depresoras, estos aspectos que son sólo una parte, ocupan el lugar de totalidades. Así, por ejemplo, algunos días en que nos sentimos muy bien, tendemos a pensar que "somos bien". El conflicto aparece cuando queremos perpetuar un estado transitorio en permanente, un aquí y ahora en un siempre.
Lo mismo ocurre durante los momentos negativos; nos resulta difícil pensar hoy estoy mal, tendemos a sentir "soy mal".
Con frecuencia polarizamos estados; tal vez por tener poco entrenamiento aún para fluctuar entre los "opuestos" y los "diferentes" de nuestra psique. Es así que resulta común escuchar auto definiciones tales como: "soy tierno" "soy agresivo" "soy sensible" "soy intolerante" "soy sincero" "soy mentiroso", cuando en realidad éstos son sólo estados transitorios de respuesta a determinados vínculos (uno podría ser cada una de esas cosas en diferentes situaciones).

Inscripciones
Tenemos-somos diferentes aspectos psicológicos que no son divisibles ni separables, sí diferentes, y que funcionan articuladamente para que seamos como somos, del mismo modo que nuestro ser corporal está formado por órganos y sistemas diferentes que inseparablemente constituyen lo que denominamos cuerpo.
En definitiva, somos psicológicamente lo mismo que corporalmente. Ambas expresiones aluden a niveles distintos de manifestación.
Desde que nacemos y nos insertamos en un medio familiar, vamos implementando estrategias corporales y psicológicas de adaptación, por dar algunos ejemplos parciales...

"para ser querido tengo que comer todo lo que hay en el plato" LunaTauro
"ser inteligente y estudiar" Luna Géminis
"lindo/a y elegante" Luna Libra
"servicial y atento a las necesidades de los demás" LunaVirgo

Estas actitudes van moldeando la musculatura y la estructura ósea junto con el carácter y la personalidad.

En la Carta Natal podemos ver cómo ciertos planetas en signos, casas, aspectos, etc., van conformando "paquetes" energéticos que operan entre sí, se rechazan, se alían, se ignoran, forman equipos operativos para "sobrevivir" a los requerimientos del entorno que uno decodificó desde niño y luego se cristalizan en una expresión reactiva, que se repite a sí misma indefinidamente, no pudiendo tomar contacto en la madurez, de que las condiciones de sobrevivencia son totalmente distintas.

Generalmente podemos ver en la Carta Natal alianzas de la Luna por ejemplo, con otros planetas que conforman un "personaje" muy poderoso al que es difícil convencer de las ventajas de la integración con el resto de la Carta.
¿Cómo lo descubrimos? A partir de vernos en situaciones de fuerte conflicto, en las que  esas partes propias rechazadas u ocultas nos alertan con contracturas difíciles de tratar, o la dificultad para realizar acciones deseadas (afectivas, artísticas, laborales, deportivas).

Carta NatalUn ejemplo de proceso

En este ejemplo no analizo la totalidad de la carta, me limito a resaltar lo que se abordó desde las técnicas corporales.

Una persona a quien llamaremos Juan, solía quejarse de dolores en la espalda a la altura de las vértebras dorsales; éstas formaban una curva hacia delante acompañadas por un endurecimiento de la musculatura. Su pecho aparecía pequeño, cerrado, con poca capacidad respiratoria.
Llega a la consulta astrológica con la queja de que su espalda es un bloque de cemento, especialmente cuando tiene la "obligación" de expresar sus emociones.
 "Cada vez que quiero expresarme amorosamente, o hacer algo diferente a mi trabajo, me quedo endurecido y no puedo salir de mi casa".

En su Carta podemos ver:

Núcleo 1
Sol sol en Cáncer Cáncer en Casa VII
MercurioMercurioen Cáncer Cáncer en Casa VIII cuadratura Neptuno Neptuno
LunaLunaen Piscis Piscisen casa IV trígono Júpiter Júpiteren EscorpioEscorpio
Es decir una gran sensibilidad y emocional, capacidad de proteger y nutrir a otros mas la sensación de sentido de la propia vida que surge de las profundidades emocionales mas oscuras e intensas.

Núcleo 2
Ascendente Capricornio Capricornio
Saturno Saturno en Capricornio Capricornioconjunción Asc
Saturno Saturno Oposición Sol sol
Un largo aprendizaje a través del trabajo, el esfuerzo, la capacidad de sostener y estructurar. Comprender que aquello que limita fortalece.

Núcleo 3
Stelium Venus Venus Marte Marte UranoUrano en Leo Leo
Venus VenusLeo en IX  conjunción Marte Marte Leo conjunción Urano Urano Leo en VIII
Expresión vehemente de sus emociones, vitalidad, alegría y una libertad y creatividad fuera de lo común que pareciera surgir de mundos inconscientes y temidos.

Si en algún momento del desarrollo hay una marcada diferencia entre la tendencia original de nuestro organismo (Carta Natal) y su conducta de adaptación al medio, podemos descubrir que esto nos resulta extremadamente difícil de seguir sosteniendo.
Es en este punto donde operan las terapias corporales, que no separan lo somático de lo psicológico, sino que trabajan en sesiones integradas, con el mapa natal de guía que permite observar claramente las energías psicocorporales en juego.

A lo largo del trabajo comenzamos a ver que esas características "corporales" manifestaban un núcleo o "personaje" inseguro, hipersensible y asustado.
Agua neptuniana / canceriana replegada en el interior, esa era su "forma" de protegerse y nutrirse. Núcleo 1

Cuando profundizamos, encontramos la inseguridad, el miedo de ser herido, ubicada en el pecho, Núcleo 1 y la contractura rígida de la espalda cumpliendo la función de "proteger" este sistema, Núcleo 2.
El se sentía débil y tembloroso dentro de algo que le impedía modificar la situación y lo ponía en palabras de este modo: "Si relajo y expando mi pecho, se me contractura la espalda".
Aparece en la forma corporal la tensión por la disociación entre Cáncer Neptuno por un lado y Capricornio Saturno por otro.
Esta situación compleja donde hay un interjuego compensatorio, por un lado psicológico-emotivo y por el otro su correlato corporal, van armando con los años una estructura rígida.
Desde el trabajo corporal, masaje, movimiento con visualizaciones, procurando la sensibilización y relajación de la postura-emotiva, nos atuvimos a una primera pauta: basarnos sólo en la comprensión y la indagación, sin pretender cambios.
Era un: "¿A ver cómo es?"
Investigamos con técnicas psicodramáticas, y ahí apareció tanto el "personaje-pecho" (afectivo, inseguro, temeroso), como el "personaje-espalda" (protector, seguro, paralizante).
Ambos fueron actuados en varias secuencias y a medida que cambiaba de rol, Juan descubría necesidades, pedidos, quejas, malos entendidos, errores, transacciones necesarias de realizar para producir un movimiento que cambiara la situación de tensión.
En su carta natal esto se veía claramente con la tensión entre sus núcleos 1 y 2.
En un momento Juan pudo poner en palabras lo que su cuerpo actuaba: "Si dejo de ser miedoso me voy a meter en situaciones peligrosas"
Y entra en escena el Núcleo 3, completamente oculto por la lucha entre 1 y 2.
Sus deseos de agradar, conquistar, expresar, liderar y "ser peligrosamente creativo", totalmente en sombra en la narración que él hacía de su vida.

Juan desconocía la gama infinita que va de un personaje a otro, conteniendo la complementariedad de ambos. No tenía registro conciente que entre uno y otro hay muchos matices posibles.
A partir de este darse cuenta, pudimos  trabajar con otra conciencia corporal-emocional. Incluimos recién entonces ejercicios de centros de energía y trabajos con la respiración. A esta altura, el dolor de espalda había disminuido.
Nuevamente volvimos a indagar en los personajes "Pecho" y "Espalda" que en esta etapa ya eran casi otros y Juan "tenia-era" otro modo de vinculación complementaria, mayor espacio y flexibilidad en el pecho, menor dureza y crispación en la espalda. Había cedido la carga energética intensa que provocaba fijación y dolor.
También surgieron proyectos a futuro que necesitaban incorporar indefectiblemente a su núcleo 3.

La posibilidad que ofrece la Carta Natal y su posterior trabajo en un contexto corporal-emocional, posibilita abordar integradamente las tensiones presentes.
Se aprende a ver el mundo en términos de proceso, de evolución hacia….
La palabra proceso adquiere un nuevo significado concreto, deja de ser palabra para convertirse en lo que nos pasa.
Las fijaciones, contracturas, impedimentos, tensiones físicas, mentales y emocionales se tomaron muchos años para "cuidarnos" de alguna otra cosa presente en nuestra matriz energética.
Ningún tratamiento "¡llame ya!" o que dure un fin de semana, y mucho menos un par de horas conseguirá modificar semejante estructura. Por eso hago hincapié en la palabra proceso. A medida que logremos desarrollar nuestra propia pericia en darnos tiempo y dedicación para modificar ciertas cosas, estaremos más acordes con los tiempos del cielo. El Sol sale cuando es la hora de amanecer y no cuando nosotros estamos insomnes y ansiosos, el verano llega cuando el Sol se acercó a la distancia prevista y no cuando nosotros tenemos frío.
Cuando algo nos duele o molesta, es necesario que nos acerquemos con la actitud adecuada, sin enjuiciamientos acerca de su presunta disfunción.

Debes ser un usuario registrado para publicar un comentario