El invierno llega a Titán
"La estructura interna del remolino tiene cierto parecido con las células de convección que se ven a menudo sobre los océanos de la Tierra", aseguró Tony Del Genio, de la NASA. "Pero al contrario que en la Tierra, donde estas capas se forman justo sobre la superficie, en Titán están a gran altitud. Posiblemente por una respuesta de la estratosfera de la luna a un enfriamiento debido a la llegada del invierno austral".
La característica más peculiar de la gran borrasca del polo austral de Titán es que está formado por una condensación de material orgánico. Al menos de algo que contiene carbono, hidrógeno y nitrógeno. El aspecto abombado de las mismas, aseguran los científicos, es especialmente intrigante.
Los primeros rastros de las neblinas que ahora cubren el polo sur de Titán los fotografió Cassini a mediados de marzo. El acontecimiento no se había observado nunca. La sonda llegó en 2004 a Saturno y desde entonces toma imágenes del planeta y sus satélites. Estas últimas de Titán, tanto en el espectro de luz visible como en el infrarrojo, están hechas en una órbita que pasa justo sobre los polos, por lo que el nivel de detalle es muy alto.
"Futuras observaciones de este acontecimiento ofrecerán un buen modelo de pruebas de los procesos de circulación de nubes, aerosoles y químicos en la alta atmósfera de Titán", afirmó Bob West, líder del equipo de imagen del JPL (NASA).
Titán es uno de los cuerpos del Sistema Solar que más posibilidades tiene de albergar vida.


