Cuando Chocan las Galaxias
Nuestro planeta junto a su estrella, el Sol, es parte de una galaxia que llamamos Vía Láctea. Viajando a la velocidad más rápida de la naturaleza -la velocidad de la luz, nos tomaría 130 mil años cruzar nuestra galaxia de un extremo a otro. Si pensó que esto es algo colosal, pues prepárese para lo que viene, ya que nuestra galaxia es una más entre miles de millones. En el Universo observable hay muchas galaxias, tantas que fácilmente podríamos repartirlas entre los habitantes de la Tierra a razón de 25 galaxias por persona aproximadamente.
Se calcula que solamente en el Universo observable existen más de 170 mil millones de galaxias. Entre tantas galaxias, es posible que algunas choquen entre sí. Con los potentes observatorios que existen en la actualidad se ha podido comprobar que existen muchos sistemas donde dos o más galaxias, están chocando. A este proceso se le conoce como fusión de galaxias y el producto de esta interacción gravitacional es la formación de una galaxia más grande con un agujero negro colosal en su interior.
El producto y la forma del choque de dos o más galaxias depende principalmente del tipo de galaxia que está chocando, de su masa y de su orientación espacial. Usualmente, los choques ocasionan que se mezcle el gas y polvo de las galaxias y que aparezcan brotes de formación estelar, donde se formarán estrellas nuevas y posiblemente nuevas formas de vida. Nuestra intuición podría decirnos que existe la posibilidad de que si dos galaxias colisionan, sus estrellas se choquen; sin embargo la distancia entre las estrellas es tan grande, que es prácticamente imposible pensar que las estrellas choquen entre sí.
En unos cuantos miles de millones de años, nuestra vecina Andrómeda chocará con nuestra galaxia, y entrará en una danza gravitacional que terminará cuando se fusionen los núcleos de ambas galaxias. Cuando esto ocurra y durante muchos milenos, este será el espectáculo que domine el cielo nocturno.


