En el 2030 necesitaremos dos planetas para mantener nuestro nivel de consumo
En ese mismo tiempo, las aves han desaparecido un 20% y uno de cada cuatro mamíferos está en riesgo de extinción, como ya reflejaba la ‘Lista Roja’ de la Unión Internacional de Conservación de la Naturaleza (UICN) de este año.
Por otro lado, en el documento se mide la huella ecológica, es decir, lo que cada habitante necesita para tener cubiertas sus necesidades. Como dato curioso, nuestro país ocupa el número 12 del ránking mundial. «Eso supone que necesitaríamos tres ‘Españas’ para abastecernos, y eso es una barbaridad», señala Juan Carlos del Olmo, secretario general de WWF/Adena.
En el caso de la huella hídrica, la situación aún es peor: España está en el quinto puesto, principalmente por el consumo de productos que requieren mucha agua (frutas, soja para alimentar el ganado, etcétera) y es un recurso que no tenemos y que importamos de países tropicales.
Los embalses y presas (45.000 en el planeta), los trasvases, la contaminación de las aguas y la sobreexplotación pesquera (que ya afecta al 75% de los caladeros mundiales) son otros factores que están afectando a la vida del planeta. “A este ritmo la pregunta es qué vamos a dejar para las generaciones del futuro”, plantea Del Olmo.
A nivel mundial, la situación no es mejor. Si la capacidad del planeta de absorber el consumo individual es de 2,1 hectáreas (ha.) por persona, la media actual está ya en 2,7 ha. Y no en todos los lugares es igual: en Estados Unidos cada ciudadano requiere 9,4 ha. y en España 5,7 ha. Sin embargo, en Congo, que tienen hasta 13,9 ha de biocapacidad por su riqueza en recursos naturales, la huella biológica no llega ni a media hectárea por persona.
Es más, sólo ocho países (Estados Unidos, Brasil, Rusia, China, India, Canadá, Argentina y Australia) tienen más de la biocapacidad mundial, pero tres de ellos (EEUU, China e India) son deudores.
James Leape, director general de WWF, señala que aunque «el mundo está preocupado por la crisis financiera, lo que realmente amenaza a la sociedad es la crisis del crédito ecológico». No obstante, es una situación reversible si se toman las tres medidas que enumera Del Olmo: «La primera, reducir el consumo, luego ralentizar el crecimiento de la población mundial y la tercera, tener una mayor eficiencia en el uso de los recursos».


