Astrónomos de Granada encuentran una «fábrica» de supernovas
Un grupo de astrónomos del Instituto de Astrofísica de Andalucía (IAA) ha localizado en las regiones centrales de la galaxia IC 694 una factoría «muy prolífera» de supernovas jóvenes -explosiones estelares- que constituyen diferentes estadios evolutivos del mismo fenómeno, la muerte de estrellas de más de ocho masas solares.
Este descubrimiento ha sido posible mediante el uso del European VLBI Network, una red de radio telescopios que permite observar la galaxia con una resolución única en el mundo.
Gracias a este sistema, los expertos han podido ver casi en tiempo real cómo las estrellas más jóvenes y masivas mueren e interaccionan con el medio circundante, según ha explicado el responsable del Instituto Andaluz de Astrofísica, Miguel Angel Pérez-Torres, principal autor de la investigación.
Así, ha señalado que si los expertos quisieran realizar un estudio de estas características en una galaxia similar a la Vía Láctea se necesitaría de cincuenta ó cien años, mientras que en el caso de IC 694, que presenta estallidos de formación estelar reciente, se ha podido llevar a cabo en menos de un año, lo que demuestra que se trata de una «verdadera fábrica de supernovas».
Galaxia fértil
La fertilidad de esta galaxia tiene un origen conocido: IC 694 se encuentra en los inicios de un proceso de fusión con otra galaxia menor llamada NGC 3690. De esta interacción se ha producido una «violenta» inyección de gas que desencadena, sobre todo en IC 694, intensos brotes de formación estelar, han explicado los expertos.
Los brotes más compactos, que presentan mayor densidad de estrellas, suelen surgir en las regiones centrales de este tipo de galaxias, difíciles de observar debido a la abundancia de polvo. Las galaxias luminosas y ultraluminosas son las mejores candidatas para albergar estallidos de formación estelar, de modo que mientras que en la nuestra se espera una explosión de supernova cada cincuenta años, en las citadas esta tasa puede ser entre diez y cien veces mayor.
«El gran número de objetos detectados implica que estamos viendo tanto supernovas jóvenes como numerosos remanentes de supernovas, y su estudio con el tiempo nos permitirá entender cómo evolucionan estos objetos en las condiciones extremas de IC 694 que, junto con M82 (en la imagen) y Arp 220, es posiblemente el mejor laboratorio del Universo local donde llevar a cabo estos estudios», ha indicado.
De hecho, tres de los 26 objetos hallados se han confirmado como radio supernovas muy jóvenes cuya evolución, lenta y duradera, sugiere que las condiciones del medio a su alrededor juegan un papel fundamental en el comportamiento de estos objetos.


