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El esqueleto del Universo, más cerca

El esqueleto del Universo, más cerca
La sonda Planck detecta islas de gas frío y unas misteriosas microondas, emisiones que cubren la huella del origen del cosmos

La misión Planck de la Agencia Espacial Europea (ESA) ha revelado que nuestra galaxia contiene islas de gas frío nunca antes descubiertas y una misteriosa bruma de microondas. El hallazgo ayudará a revelar el esqueleto de la estructura cósmica, el «plano general» sobre el que se asienta todo lo que conocemos. Los nuevos resultados obtenidos por la sonda son discutidos esta semana por astrónomos de todo el mundo en una conferencia internacional en Bolonia, Italia.

Los resultados de Planck incluyen el primer mapa de monóxido de carbono que cubre el cielo entero. El monóxido de carbono es un componente de las nubes frías que pueblan la Vía Láctea y otras galaxias. Predominantemente compuestas de moléculas de hidrógeno, estas nubes proporcionan los depósitos de los cuales nacen las estrellas.

Sin embargo, las moléculas de hidrógeno son difíciles de detectar debido a que no emiten radiación fácilmente. El monóxido de carbono se forma en condiciones similares y, aunque es mucho más raro, emite luz más fácilmente y por lo tanto es más detectable. Así, los astrónomos lo utilizan para trazar las nubes de hidrógeno.

«Planck resulta ser un excelente detector de monóxido de carbono en todo el cielo», dice Jonathan Aumont , del Instituto de Astrofísica Espacial, en la Universidad de París XI, Orsay (Francia). La búsqueda de monóxido de carbono llevada a cabo con telescopios de radio en la tierra consumen una gran cantidad de tiempo, ya que se limitan a porciones del cielo donde las nubes moleculares son ya conocidas o se espera que existan. «La gran ventaja de Planck es que escanea todo el cielo, lo que nos permite detectar concentraciones de gas molecular en lugares que no esperábamos encontrar», dice el Aumont.

Planck también ha detectado una misteriosa bruma de microondas que actualmente desafía toda explicación. Proviene de la región que rodea el centro galáctico y se ve como una forma de energía llamada emisión de sincrotrón. Esto se produce cuando los electrones pasan a través de campos magnéticos, después de haber sido acelerados por las explosiones de supernovas.

Llegar al Big Bang

Lo curioso es que la emisión de sincrotrón asociada con la bruma galáctica presenta características diferentes a las mismas emisiones vistas en otras partes de la Vía Láctea. Varias explicaciones se han propuesto para este comportamiento inusual, incluyendo tasas más altas de supernovas, vientos galácticos e incluso la aniquilación de partículas de materia oscura. Hasta el momento, ninguna de ellas ha sido confirmada y sigue siendo un enigma.

El principal objetivo de Planck es observar el Fondo Cósmico de Microondas (CMB), la radiación fósil del Big Bang, y medir su información codificada relativa a los componentes del Universo y el origen de la estructura cósmica. Pero eso es algo a lo que solo se puede acceder una vez que todas las fuentes de emisión en primer plano, como la bruma galáctica y las señales de monóxido de carbono, hayan sido identificadas y eliminadas. La primera base de datos cosmológicos de Planck se espera en 2013.