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La Vía Láctea es más Extraña y Grande de lo que Creíamos

La Vía Láctea es más Extraña y Grande de lo que Creíamos
Algo extraño y misterioso está pasando por nuestra galaxia afirman astrofísicos investigadores internacionles.

La Vía Láctea es al menos un 50 por ciento más grande de lo estimado habitualmente, según los nuevos hallazgos publicados por el Institto Politécnico Rensselaer, en Estados Unidos.

 

El disco de la galaxia "se contornea en varias ondas concéntricas", probablemente por la entrada de un objeto extraño de materia oscura, explica el estudio de un equipo internacional liderado por la profesora de física aplicada Heidi Jo Newberg.

 

En otro estudio sobre el tema, Larry Widrow, profesor de la Universidad Queen de Canadá, anunció en 2012: “encontramos evidencias que nuestra Vía Láctea tuvo un encuentro con una pequeña galaxia o con un masiva estructura de materia negra (materia oscura), hace unos 100 millones de años atrás”, informó según la Universidad de Kentucky.

 

En la nueva investigación, Newberg explicó que en 2002, se estableció la presencia de un anillo abultado de estrellas más allá del plano conocido de la Vía Láctea. Al respecto Newberg explicó que "en esencia, lo que encontramos es que el disco de la Vía Láctea no es sólo un disco de estrellas en un piso plano ondulado".

 

"A medida que se irradia hacia el exterior desde el Sol, vemos al menos cuatro ondas en el disco de la Vía Láctea. Se supone que este patrón se va a encontrar en todo el disco".

 

Respecto al tamaño, el equipo concluyó que "los resultados muestran que las características identificadas previamente como anillos son en realidad parte del disco galáctico, lo cual amplía el ancho conocido de la Vía Láctea desde 100.000 años luz de diámetro de 150.000 años luz", dijo Xu Yan, científico de los Observatorios Astronómicos Nacionales de China, parte de la Academia China de Ciencias en Beijing.

 

Los astrónomos habían observado en el pasado que "el número de estrellas de la Vía Láctea disminuye rápidamente cerca de 50.000 años luz del centro de la galaxia, y luego un anillo de estrellas que aparece a unos 60.000 años luz del centro", dijo Xu. "Lo que vemos ahora es que este anillo aparente es en realidad una onda en el disco. Y bien puede ser que haya más ondas más lejos que aún no hemos visto".

 

La investigación titulada "Anillos y olas radiales en el disco de la Vía Láctea", fue publicada también en la revista Astrophysical Journal. Newberg, Xu y sus colaboradores utilizaron datos del Sloan Digital Sky Survey (SDSS) para mostrar una asimetría en los principales conteos de la secuencia de estrellas a cada lado del plano galáctico, de apariencia oscilante, a partir del Sol y mirando hacia fuera desde el centro galáctico.

 

"En otras palabras, cuando miramos hacia el exterior desde el Sol, el plano medio del disco es perturbada hacia arriba, luego hacia abajo y luego hacia arriba y luego hacia abajo de nuevo", destaca el informe del instituto. La nueva investigación se basa en un hallazgo de 2002, en la que Newberg estableció la existencia de lo que llamaron "Anillo de Monoceros", una "sobre-densidad de las estrellas en los bordes exteriores de la galaxia que sobresale por encima del plano galáctico".

 

Luego Newberg informó que se dio cuenta de otra densidad excesiva de estrellas, entre el anillo de Monoceros y el Sol. "Yo quería averiguar lo que era esta densidad de estrellas", dijo Newberg. "Estas estrellas previamente habían sido consideradas estrellas del disco, pero las estrellas no coincidían con la distribución de la densidad que se puede esperar de las estrellas del disco, así que pensé 'bueno, tal vez esto podría ser otro anillo, o una galaxia enana muy perturbada". 

 

Finalmente el equipo revisó datos de cuatro anomalías encontradas: una al norte del plano galáctico del Sol, una al sur, una tercera al norte, y la evidencia de una cuarta al sur del Sol. "El Anillo Monoceros está asociado con la tercera ondulación. Los investigadores encontraron además que las oscilaciones parecen alinearse con las ubicaciones de los brazos espirales de la galaxia", agrega el reporte.

 

Newberg destacó que "los resultados apoyan otras investigaciones recientes, incluyendo un hallazgo teórico que una galaxia enana o bulto de materia oscura que pasa a través de la Vía Láctea produciría un efecto ondulante similar". De hecho, los investigadores postulan que "las ondas en última instancia podrían ser utilizadas para medir el abultamiento de la materia oscura en nuestra galaxia".  

 

"Es muy similar a lo que sucedería si se tira una piedra al agua sin gas - las ondas se irradian desde el punto de impacto", dijo Newberg. En este caso la piedra sería por ejemplo, "una galaxia enana que llega al disco". En 2012 Larry Widrow y el equipo de científicos que usaron el Sloan Digital Sky Survey (SDSS) comunicaron que “nuestra galaxia está sonando como una campana”, “es algo que nadie ha visto antes”, y cuando esto sucede todos los involucrados se ven afectados.

 

"Nosotros observamos claras e inesperadas diferencias en la distribución estelar de la Vía Láctea por encima y por debajo del plano medio de la galaxia, que tiene un aspecto de una onda vertical, algo que nadie ha visto antes", sostuvo Widrow. El nuevo estudio amplía los conocimientos sobre esta presencia misteriosa.