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La carrera espacial se hace privada

La carrera espacial se hace privada
La Nasa ha tomado la inédita decisión de recurrir a empresas privadas para llevar suministros a la Estación Espacial Internacional

A ISLADOS en el espacio, los miembros de la tripulación a bordo de la Estación Espacial Internacional (EEI) dependen de que les envíen regularmente oxígeno, agua, alimentos y combustible para sobrevivir. Sin embargo, en 2010 se retirará la flota de los ya viejos transbordadores espaciales y la Agencia Espacial de Estados Unidos (Nasa) perderá su principal medio de transporte de carga y tripulantes a la EEI.

 

Sus sustitutos, los Ares- Orión no entrarán en servicio hasta 2015. Además, según comunicó al Congreso en abril, la Nasa no insistirá en comprar espacio de carga del cohete ruso Progreso después de 2011, lo que Estados Unidos dependerá de vehículos espaciales europeos y japoneses para llevar suministro a la estación espacial.

Así las cosas, la Nasa ha buscado un ángulo comercial al asunto. Hace tres años la agencia dio el paso sin precedentes de estimular el desarrollo de una empresa privada que se encargue de diseñar la nave espacial que lleve carga y tripulantes a la EEI. Ofreció para ello 500 millones de dólares de "capital semilla" para ayudar a estimular un mercado competitivo que ofrezca vuelos a la estación espacial. Este mes, la Nasa premió a dos compañías, Space X y Orbital Science Corporation, con contratos lucrativos para proveer carga a la EEI hasta 2016.

El cohete "Halcón 9"

Los planes del módulo de carga de la compañía Space X giran alrededor del cohete Halcón 9.Su versión estándar es un propulsor de mediana capacidad -indica Elon Musk, empresario de origen sudafricano cofundador de la empresa-, que ha sido diseñado para poner en la órbita baja terrestre (OBT) 9.900 kilogramos. El ensamblaje del primer Halcón 9en el nuevo sitio de lanzamientos de SpaceX en Cabo Cañaveral, Florida, podría estar listo para este 31 de diciembre. "En su apariencia externa luce como el programa Apolo, los Géminis o incluso los Soyuz. Sin embargo, los materiales son mucho más avanzados, está diseñado para ser reutilizado, lo que es una característica importante", dice Musk.

Halcón 9es el vehículo de lanzamiento para una cápsula, llamada Dragón, que mide unos tres metros y medio de diámetro. Dragón podrá llevar a una órbita baja terrestre más de 2.500 kilos de carga o una tripulación de hasta siete miembros. Es capaz además de llevar tanto cargas presurizadas a la misma presión de la Tierra, para ser usadas dentro de la estación espacial, como despresurizadas, para ser usadas fuera de la EEI. "El sistema Halcón 9-Dragón ha sido concebido para reemplazar las funciones del transbordador espacial cuando se retire en 2010", dice Elon Musk, que hizo fortuna al vender a eBay el servicio de pagos por Internet Pay Pal y que ha invertido al menos 100 millones de dólares en Space X, que opera en Hawthorne (California).Halcón 9 colocará a Dragón en una órbita estacionaria inicial. Desde allí maniobrará hasta la EEI. Dragón hará una aproximación lenta y una vez esté al alcance, será capturado por el brazo robótico de la estación espacial.

Durante su regreso a Tierra a alta velocidad, Dragón será protegido por un escudo térmico hecho de carbón fenólico de ablación. Este material altamente resistente al calor apenas se ve afectado por altas temperaturas que incluso podrían evaporar el acero. La cápsula luego descenderá en paracaídas en el mar, antes de ser recuperada. La seguridad es un tema fundamental a considerar: la versión tripulada tendrá una torre de escape para rescatar a la tripulación si algo sale mal, un mecanismo ausente en los transbordadores espaciales. "Esperamos hacer el primer vuelo de prueba del sistema Halcón 9-Dragón el año próximo, luego otro a principios de 2010 y posiblemente el inicio de misiones para finales del 2010", dijo Musk .

La gran lata vacía

La otra apuesta ganadora en el contrato para el suministro de carga de la Nasa fue realizada por la empresa Orbital Sciences Corporation, con sede en Dulles, Virginia. Consiste en un cohete de mediana capacidad de propulsión llamado Tauro 2 que será usado para lanzar la cápsula Cygnus. En este caso, sólo podrá llevar carga, no tripulantes. Lanzado desde las Instalaciones para Vuelos de Wallops, Virginia, el cohete será capaz de levantar 5.500 kilos de carga a la órbita terrestre.

La empresa estima llevar a cabo el primer lanzamiento de prueba en el cuarto trimestre del 2010. Cygnus está diseñado en torno a un módulo de servicio común que contiene el vehículo de propulsión, el sistema de energía y de aviación. A este módulo común se le agrega uno de los tres tipos de módulos de carga especializada, cada uno diseñado para diferentes escenarios.

Uno de esos módulos especializados llevará carga presurizado, otro despresurizada y un tercer tipo llevará de vuelta a la Tierra objetos de la EEI. "El que más usaremos, creo, es el módulo de carga presurizado", señala el doctor Antonio Elías, vicepresidente ejecutivo de Orbital Sciences Corporation, quien además supervisa el desarrollo del nuevo sistema. Elías describe el módulo como una "gran lata vacía". "Es volumétricamente eficiente y liviano" porque, afirma Elías, "todo lo que tienen que hacer es llevar carga allá arriba". "Se acopla a la estación, la compuerta se abre, y la tripulación vacía la lata presurizada de su contenido. La llenan con basura y cierran la compuerta. El módulo de servicio sale de su órbita sobre el Océano Pacífico, Ambos, la lata y el módulo de servicio se desintegran en una gigante bola de plasma".

En todo caso, la Nasa no ha puesto todos los huevos en la misma cesta. Todavía podrá contar con espacio de carga en el Vehículo de Transferencia Automatizada Europeo (ATV) y el Vehículo de Transferencia de Japón H-2 o el HTV, que está programado para entrar en servicio en 2009. Europa también planea modificar el ATV para que pueda traer de vuelta a la Tierra carga de la EEI.