Novedades

La Ausencia de Manchas Solares No Garantiza Que la Actividad Solar Sea Baja

La Ausencia de Manchas Solares No Garantiza Que la Actividad Solar Sea Baja
Contradiciendo lo que hasta ahora se tenía por cierto, una nueva investigación desvela que el número de manchas solares proporciona una medida incompleta de los cambios en la influencia del Sol sobre la Tierra durante el transcurso de los 11 años del ciclo solar.

El estudio, dirigido por científicos del Observatorio de Gran Altitud del Centro Nacional estadounidense para la Investigación Atmosférica (NCAR) y la Universidad de Michigan, revela que la Tierra fue bombardeada el año pasado con altos niveles de energía solar, mientras el Sol estaba en una fase inusual de quietud y las manchas solares habían virtualmente desaparecido.

"El Sol continúa sorprendiéndonos", subraya la científica Sarah Gibson del NCAR, autora principal del estudio.

En éste también han intervenido expertos de la NOAA y la NASA.

Desde hace siglos, los científicos se han valido de las manchas solares, que son áreas de campos magnéticos concentrados que se ven como manchas oscuras en la superficie del Sol, para determinar y observar el ciclo solar de aproximadamente 11 años. En el máximo solar, el número de manchas se eleva. Durante este período se desatan erupciones solares intensas a diario y la Tierra es azotada por tormentas geomagnéticas, las cuales dañan satélites y provocan perturbaciones en las redes de comunicaciones.

En vez de guiarse por las manchas solares, Gibson y sus colegas se concentraron en otro proceso por el cual el Sol descarga energía. El equipo analizó flujos de alta velocidad dentro del viento solar que transportan campos magnéticos turbulentos por el espacio interplanetario.

Cuando estos flujos alcanzan la Tierra, intensifican la energía del cinturón de radiación exterior del planeta. Esto puede crear serias dificultades para los satélites meteorológicos, los de navegación y los de comunicaciones, que vuelan a grandes altitudes, dentro de la zona de ese cinturón, al tiempo que es una amenaza para los astronautas en la Estación Espacial Internacional.

Anteriormente, los científicos pensaban que estos flujos desaparecían en gran medida cuando el ciclo solar se acercaba al mínimo. Pero cuando el equipo de la nueva investigación comparó las mediciones dentro del intervalo de mínima actividad solar actual, tomadas en 2008, con mediciones del anterior mínimo solar en 1996, descubrieron que en el 2008 la Tierra continuaba siendo sacudida por los efectos de los flujos. Aunque el mínimo solar actual tiene menos manchas solares que cualquier otro en 75 años, el efecto del Sol en el cinturón de radiación exterior de la Tierra superó el año pasado en más del triple al de 1996.

Las observaciones de la actividad solar del 2009 muestran que finalmente los vientos han aminorado, casi dos años después de que las manchas solares alcanzaran los niveles del mínimo del anterior ciclo.