Novedades
Fracasa el mayor intento de detectar materia oscura
Después de cien días de intenso trabajo en una instalación a 1.400 metros bajo tierra, los científicos han sido incapaces de encontrar señales del misterioso material que se supone forma el 20% del Universo
Álvaro de Rújula: «El verdadero descubrimiento sería no encontrar el bosón de Higgs»
Es un físico elegante donde los haya. Irónico, incisivo, de mirada y lengua penetrantes. Su trabajo no es, ni ha sido, el de manejar las enormes máquinas con las que la Ciencia escruta el origen de la materia y del Universo, sino el de predecir lo que esas mismas máquinas van descubriendo poco a poco sobre la naturaleza íntima de las cosas. Como buen físico teórico, su mejor arma es el cerebro, y durante años ha estado al frente del pequeño grupo de colegas (físicos teóricos como él) en el CERN, el gran laboratorio europeo de Física de Partículas, el lugar en el que se espera que se produzca, de forma inminente, uno de los mayores descubrimientos científicos de la era moderna: la razón, y el origen, de que la materia tenga masa. Rújula ha participado en el ciclo de conferencias «Las claves de la tecnohumanidad», organizado por la Fundación Banco de Santander.
La «máquina de Dios» puede encontrar una partícula que viaje en el tiempo
Además de ser el experimento científico más grande del mundo, el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) podría transformarse en la primera máquina fabricada por el hombre que sería capaz de hacer que cierta forma exótica de materia viaje hacia atrás o hacia adelante en el tiempo. Tom Weiler y Chui Man Ho, físicos de la Universidad de Vanderbilt (Nashville, Tennessee), han sorprendido al mundo con una controvertida teoría que, según ellos, no viola ninguna de las leyes de la física o las limitaciones experimentales, admitiendo además que se trata de una posibilidad muy remota. De hecho, no descartan que el LHC esté recibiendo ya algunas señales sutiles, generadas por experimentos futuros donde una rarísima partícula llamada Singlet de Higgs es el principal actor de esta teoría.
Hermosa teoría se estrella con chocantes partículas
Cuando el año pasado abrió el remodelado Colisionador de Hadrones (LHC por Large Hadron Collider), los hizo con la esperanza de que su manejo de altósimas energías le permitiera confirmar la Teoría de la Supersimetría y encontrar el elusivo bosón de Higgs, que permitiría explicar la fuerza gravitacional. Pero, por los resultados que tiene hasta ahora el LHC, no parece que vaya a cumplir los sueños de los físicos.
Sin rastro de agujeros negros en la «máquina de Dios»
El temor a que un fenómeno semejante pueda devorar la Tierra está cada vez más lejos: el LHC no ha encontrado ni uno diminuto
El primer Universo era un líquido
Físicos del LHC recrean los primeros microsegundos tras el Big Bang a 10 billones de grados y se llevan algunas sorpresas
La «máquina de Dios», cerca de descubrir una dimensión oculta
Físicos del LHC creen que están en condiciones de encontrar el bosón de Higgs y partículas de materia oscura el próximo año
¿Cinco «partículas de Dios» en vez de una?
Después de todo, el bosón de Higgs, "la partícula de Dios", la que encierra el misterio de la masa del Universo, esa que los físicos buscan desde hace años y que se espera sea finalmente revelada por el gran acelerador de partículas LHC, podría no ser tan "única" como se pensaba. De hecho, la única explicación lógica para el último experimento realizado en el Tevatrón, el acelerador de partículas norteamericano del Fermilab, en Chicago, es que existan cinco, y no uno, tipos de bosón de Higgs diferentes
Mundos paralelos
Stephen Hawking sostiene en su libro 'El gran diseño' que existen otras realidades a la nuestra. La idea de universos múltiples ya no es tan descabellada como se creía antes.
La Partícula de Dios a punto de ser hallada
Los investigadores del proyecto del Gran Colisionador de Hadrones (LHC, por su sigla en inglés), ubicado cerca de Ginebra, dijeron que en apenas tres meses de experimentos ya habían detectado todas las partículas en el corazón de nuestra comprensión actual de la física, el Modelo Estándar.
El LHC llama a la puerta de Dios
La «máquina del Big Bang» bate un nuevo récord al duplicar las colisiones de partículas y acerca a los físicos a resolver el misterio del origen del Universo
El LHC logra un hito al recrear las condiciones del Big Bang
La ciencia ha entrado en una nueva dimensión y parece hoy un paso más cerca de empezar a entender el “big bang” originario; o al menos cuenta con una herramienta sin precedentes para el futuro estudio de la física, tras el éxito de un experimento físico inigualado llevado a cabo en el Centro Europeo de Investigaciones Nucleares (CERN).
Comienza la puesta en marcha del gran acelerador de partículas LHC
Tras un año de reparaciones, el gran acelerador de partículas LHC está ya listo para empezar su lenta puesta en marcha. Toda la máquina está enfriada hasta 270 grados centígrados bajo cero (la temperatura imprescindible de operación) y está previsto empezar hoy a inyectar un haz de protones en un sector. El LHC mide 27 kilómetros de circunferencia y está instalado en un túnel bajo la frontera franco-suiza, en el Laboratorio Europeo de Física de Partículas (CERN), junto a Ginebra. El acelerador sufrió hace un año una gravísima y extensa avería poco después de que el 10 de septiembre de 2008 se hicieran circular por su tubo de alto vacío los primeros haces de partículas. Un cortocircuito provocó graves daños en 53 grandes imanes superconductores (unos 15 metros de longitud cada uno) y es escape de varias toneladas de helio líquido refrigerante.
Y el mundo no terminó... Arrancó el LHC
Un primer haz de protones fue inyectado poco después de las 09H30 locales (07H30 GMT) en el LHC, un anillo de 27 km de circunferencia enterrado a 100 metros bajo tierra en un lugar, cercano a Ginebra, situado en la frontera entre Francia y Suiza. "Tras la inyección del haz, se necesitaron cinco segundos para obtener datos", declaró el director del proyecto LHC, Lyn Evans. Una luz en las pantallas de control indicó que el haz había entrado correctamente en la primera sección del anillo, provocando gritos de júbilo y aplausos de alivio de los científicos presentes en la sala.


