Satélite Espía será destruído con un misil.
WASHINGTON (AFP) — El presidente George W. Bush ordenó a las Fuerzas Armadas derribar con un misil de guerra un satélite espía estadounidense que se volvió incontrolable y amenaza con reingresar a la Tierra con una reserva de combustible tóxico, informó el jueves la Casa Blanca.
El satélite, de unas 11 toneladas y que perdió su órbita hace algunas semanas, sería destruido por un misil táctico lanzado desde un buque de guerra norteamericano.
"El presidente ordenó al departamento de Defensa llevar adelante la interceptación", dijo el asesor adjunto de Seguridad Nacional, James Jeffries. Jeffries explicó que la decisión fue tomada por el peligro que supone que el satélite estadounidense reingrese a la atmósfera con casi media tonelada de un combustible tóxico llamado hydrazine.
Esta sustancia química altamente tóxica es el combustible usado por los motores de los satélitos clásicos. Extremadamente irritante, ataca el sistema nervioso central y puede ser mortal en altas dosis. Por fortuna, se degrada rápidamente bajo los efectos del calor y de los rayos ultravioletas, de acuerdo con un informe de la agencia francesa de seguridad INERIS.
"Una opción viable con la que contamos es utilizar un misil táctico desde un buque Aegis para golpear al satélite de manera de reducir el riesgo", agregó. "El misil está diseñado, por supuesto, para otras misiones. Pero concluimos que tanto el misil como otros sistemas relacionados podría ser reconfigurado por una única vez", explicó el asesor.
Las autoridades norteamericanas no proporcionaron el jueves ninguna estimación sobre la fecha de la destrucción del satélite.
Estados Unidos dispone de la mayor red de satélites espías del mundo. Las características de estos satélites, cada uno de los cuales vale más de 1.000 millones de dólares, están cubiertas por los secretos de defensa.


