Hacia un espacio sostenible para luchar contra la basura en órbita
Entre los avances tecnológicos presentados en la reunión, destaca la nueva red de vigilancia espacial en banda S, que reducirá el tamaño mínimo de objetos espaciales que pueden ser vigilados rutinariamente y catalogados, no sólo en órbitas bajas, sino también el órbita geoestacionaria (a 36.000 kilómetros de altura sobre la superficie terrestre). También se han valorado muy positivamente los experimentos de la ESA realizados con radar y con radiotelescopios que demuestran que se pueden obtener datos de restos de basura espacial de hasta un centímetro.
El choque en órbita de dos satélites el pasado 10 de febrero y sus dramáticas consecuencias por la ingente cantidad de restos generados, con el peligro añadido que supone para los equipos en funcionamiento, incluida la Estación Espacial (ISS) y sus astronautas, no sólo ha merecido debates específicos en la reunión de Darmstad, sino que ha actuado como estimulo para abordar el problema con ambición. Las mejoras en la modelización de órbitas y la estimación de riesgo asociada a colisiones de este tipo ha atraído la atención de los participantes.
Uno de los programas que han suscitado especial interés es el proyecto europeo de poner en marcha un sistema de alerta espacial (SSA), basado en detección de objetos en órbita y su catalogación. El SSA, además, es especialmente interesante para España porque se ha comprometido muy intensamente en su fase de desarrollo con vistas a, en una etapa posterior de construcción efectiva del sistema, aspirar a alojar en su territorio los equipos de radar y los telescopios necesarios.
En cuanto a la retirada activa de basura espacial, los expertos consideran que es el siguiente paso a dar necesariamente. Varias charlas han abordado los problemas técnicos y de puesta en marcha que supone este reto, concluye la ESA.


