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Muerte de una Estrella en 3D

Muerte de una Estrella en 3D
Unos investigadores han logrado reproducir por primera vez, en complejas simulaciones informáticas tridimensionales, las asimetrías y las acumulaciones de hierro en rápida evolución de supernovas que fueron observadas en su momento. Las simulaciones han logrado recrear con éxito la explosión desde milisegundos después del inicio del estallido hasta la desaparición de la estrella propiamente dicha varias horas más tarde.

Las estrellas masivas terminan sus vidas en explosiones gigantescas, conocidas como supernovas, y pueden llegar a ser, durante un breve tiempo, más brillantes que una galaxia entera con miles de millones de estrellas. Aunque las supernovas ya han sido estudiadas de manera teórica mediante modelos informáticos desde hace varias décadas, los procesos físicos que se desencadenan durante estas explosiones son tan complejos que hasta ahora los astrofísicos sólo podían simular partes del proceso y en sólo una o dos dimensiones.

En el Instituto Max Planck para la Astrofísica en Garching se ha logrado ahora llevar a cabo por primera vez simulaciones por ordenador completamente tridimensionales del colapso del núcleo de una supernova en una escala de tiempo de hasta horas después del inicio de la explosión. Gracias a ello, los investigadores están en condiciones de responder a la pregunta de cómo las asimetrías iniciales, las cuales emergen desde las profundidades del denso núcleo durante las primeras etapas de la explosión, evolucionan durante el estallido de la supernova.

Si bien la gran energía de la explosión hace que las supernovas sean visibles desde distancias colosales, son relativamente raras. En una galaxia del tamaño de nuestra Vía Láctea, en promedio surge sólo una supernova cada 50 años. Hace unos veinte años, una supernova pudo ser vista incluso a simple vista: SN 1987A en la Nebulosa de la Tarántula, ubicada en la Gran Nube de Magallanes, una galaxia vecina de la nuestra. Esta proximidad relativa ("sólo" unos 170.000 años-luz de distancia) permitió muchas observaciones detalladas en diferentes bandas de longitud de onda a lo largo de semanas e incluso meses.