Novedades
Ceres y Vesta interactúan con la Tierra y pueden alterar su órbita
La revista Astronomy & Astrophysics ha publicado simulaciones numéricas de la evolución a largo plazo de las órbitas de los planetas menores Ceres y Vesta, que son los cuerpos más grandes del cinturón de asteroides, entre Marte y Júpiter.
Una copia del Sistema Solar
Se encuentra a 129 años luz de nosotros, por lo que será difícil conocerlo en detalle, aunque no importa.
Júpiter recupera una banda
El pasado mes de mayo, el aspecto de Júpiter cambió drásticamente. De repente, el planeta había perdido una de sus características bandas, dejando su mitad sur en blanco. Entonces, los científicos no estaban seguros de qué es lo que había provocado el extraño fenómeno, aunque suponían que las causas tenían que ver con la climatología de este particular mundo del Sistema Solar, sus vientos y la química de las nubes. Desde hace unos días, la franja ha reaparecido. Al principio de forma sutil, pero ahora ya ostensiblemente.
¿Y si Plutón, después de todo, sí es un planeta?
A 9.000 millones de km de distancia, en la última frontera del Sistema Solar, la "guerra de los mundos" continúa. Por ahora son datos preliminares, pero las observaciones de tres equipos diferentes de astrónomos realizadas durante este fin de semana en Chile podrían suponer que Plutón recupere su perdido título de ser el mayor objeto del cinturón de Kuiper, el helado y aún casi desconocido anillo de objetos más allá de la órbita de Neptuno. Los científicos, en efecto, han aprovechado el paso del planeta enano Eris por delante de una pequeña estrella para determinar que, después de todo, ese objeto podría ser ligeramente más pequeño que el degradado Plutón. Fue precisamente el descubrimiento de Eris lo que, en 2005, supuso que el "noveno planeta" del Sistema Solar dejara de ser considerado como tal.
Confirmado: el primer choque de asteroides detectado por el ser humano
Cuando este extraño objeto espacial fue descubierto en enero de 2010, los científicos creyeron que se trataba de un cometa. Sin embargo, algo no encajaba. Su extraño aspecto «descabezado» y su órbita en medio del cinturón de asteroides, algo así como encontrar un pura sangre en medio de un desfile de mulas, indicaban que, en realidad, el intruso en forma de «X» tenía que tratarse de otra cosa. Ahora, nuevas observaciones realizadas por la sonda espacial Rosetta y el telescopio Hubble han confirmado algo que se sospechaba desde entonces. El objeto, bautizado como P/2010 A2, es en realidad el resultado del choque de dos asteroides, el primero en ser detectado y observado por el ser humano. La brutal colisión, equiparable a la de una pequeña bomba atómica, ocurrió en realidad un año antes de que el objeto saliera a la luz. La investigación aparece publicada en el último número de la revista Nature.
Saturno y sus lunas incrustadas en él
Una nueva clase de lunas en los anillos de Saturno que asemejan el comportamiento de un sistema soalr fueron hallados por la sonda Cassini de la NASA.
Lutetia, un cuerpo lleno de cráteres
La nave 'Rosetta' envía las primeras fotos tomadas de cerca de uno de los mayores cuerpos del cinturón de asteroides
Impacto sobre Júpiter: el misterio de los escombros desaparecidos
Se ha observado un destello en la atmósfera de Júpiter, el cual usualmente está asociado con el impacto de un cometa o de un asteroide. Pero el hecho de que esta vez parece no haber escombros visibles después del evento en el lugar del impacto ha desconcertado a los observadores. El 3 de junio de 2010, algo golpeó a Júpiter. Algún cometa o asteroide descendió desde las profundidades del espacio, impactó sobre la parte superior de las nubes y se desintegró, produciendo un destello tan brillante que se pudo observar en la Tierra con telescopios pequeños. Al poco tiempo, muchos observadores alrededor del mundo estaban apuntando sus aparatos ópticos hacia el sitio del impacto, esperando monitorizar la ardiente nube de escombros que parece siempre acompañar los encuentros de este tipo. Todavía, ellos siguen esperando.
Desaparece uno de los cinturones de Júpiter
Un astrónomo aficionado capta la desaparición del cinturón ecuatorial del sur del planeta, un fenómeno recurrente en las últimas décadas
Viaje a los planetas enanos y objetos transneptunianos
A partir de 1992 se comenzaron a descubrir objetos que orbitan alrededor del Sol más allá de Neptuno. En la actualidad se cuentan unos 2.400 de estos objetos transneptunianos (TNO en sus siglas en inglés) pero se calcula que hay unos 70.000 con diámetros mayores que 100 kilómetros en esa zona de nuestro Sistema Solar, algunos de ellos, como Eris y Plutón, con diámetros de hasta 2.300 kilómetros. Este cinturón transneptuniano, también llamado cinturón de Kuiper, es comparable al de asteroides, situado entre las órbitas de Marte y Júpiter y formado por cuerpos más pequeños.
Palas, un protoplaneta entre Marte y Júpiter
El telescopio espacial Hubble sigue desvelando sorpresas sobre el universo, aunque en esta ocasión no se ha ido a los confines de la galaxia. Sin salir del cinturón de asteroides que se encuentra entre Marte y Júpiter, los científicos acaban de confirmar que Palas 2, considerado hasta ahora un asteroide, es en realidad un protoplaneta que ha permanecido intacto desde su formación.
Descubren extraño meteorito en el desierto australiano
Provendría del cinturón de asteroides entre Marte y Júpiter, llegando a la Tierra tras una insual órbita.
Muchos Astros del Cinturón Principal de Asteroides Se Formaron Fuera del Mismo
Muchos de los objetos que se encuentran en la actualidad en el cinturón de asteroides ubicado entre las órbitas de Marte y Júpiter quizá se formaron en los confines del sistema solar, según un equipo internacional de astrónomos dirigidos por científicos del Instituto de Investigación del Sudoeste (SwRI por sus siglas en inglés).
Activación y Neutralización de Electrones Asesinos Alrededor de la Tierra
Los electrones, las partículas que portan la electricidad, pueden tanto proteger como perturbar a su receptor de TV por satélite o a su navegador GPS, debido a una "canción" que entonan mientras son lanzados hacia la Tierra mediante una especie de honda magnética gigante.


