Novedades
Cómo ver el tránsito de Venus
Distintas webs emitirán en directo un espectáculo cósmico que nunca más tendremos la oportunidad de contemplar en nuestras vidas.
El misterioso bombardeo cósmico del siglo VIII
A finales del siglo VIII, la Tierra fue alcanzada por una potente y misteriosa oleada de radiación procedente del espacio exterior. Sus huellas, impresas en los anillos de los árboles de la época, han sido encontradas ahora por científicos japoneses. El impacto de aquellos rayos cósmicos habría sido más que suficiente para inutilizar en todo el mundo una buena parte de los ordenadores y de los sistemas de comunicaciones por satélite.
Un impacto cósmico pudo evaporar el agua en la superficie de Marte
Un impacto cósmico podría haber sido el causante de un calentamiento momentáneo de Marte y, como consecuencia, de la desaparición del agua en su superficie, según destaca un estudio internacional publicado en Astrobiology Magazine. Los expertos han señalado que este descubrimiento podría ayudar a explicar cómo un planeta tan frío y seco pudo contener alguna vez agua líquida y condiciones potencialmente favorables para la vida.
Un impacto cósmico para 2040
Se llama 2011 AG5 y fue descubierto hace poco más de un año. Es un asteroide en órbita alrededor del Sol que de vez en cuando se acerca a nuestro planeta. En el año 2040, según los cálculos, ese acercamiento podría traerlo a menos de un millón de km. Y, claro, de repente volvemos a tener fecha para un posible fin del mundo.
Nuestro sistema solar no está protegido del resto de la galaxia
Nuevas observaciones de las fronteras del sistema solar han determinado que el Sol se mueve a través del espacio a una velocidad inferior a lo estimado hasta ahora, impidiéndole formar el arco de choque que supuestamente marcaba la frontera entre nuestro sistema solar y el medio interestelar. El descubrimiento sugiere que el límite de protección que separa nuestro sistema solar del resto de la galaxia carece de ese arco de choque, lo que podría tener implicaciones sobre cuánta radiación (en forma de rayos cósmicos galácticos) entra a nuestro sistema solar
Planetas errantes pueden esparcir la vida
Chandra Wickramasinghe, director del Centro de Astrobiología en la Universidad de Buckingham, Reino Unido, es uno de los principales defensores de la teoría de la panspermia, la idea de que la vida en la Tierra, como en otros mundos, fue sembrada durante el impacto de un cometa o un asteroide. Este investigador ha publicado un nuevo y arriesgado estudio en el que afirma que cientos de miles de millones de planetas solitarios -mundos que no giran alrededor de una estrella sino que flotan errantes y sin compañía en el espacio- del tamaño de la Tierra pueden existir en la Vía Láctea. Y no solo eso, sino que estos nómadas pueden albergar algunas de las sustancias fundamentales para la vida, compuestos que reparten de un sistema solar a otro durante su paseo cósmico. Sus hallazgos se publican on-line en la revista Astrofísica y Ciencias del Espacio.
Soles moribundos devoran planetas
Astrofísicos de la Universidad de Warwick han identificado cuatro enanas blancas, estrellas como nuestro Sol en la etapa final de sus vidas, rodeadas del polvo proveniente de planetas que una vez albergaron sorprendentes similitudes con la composición de la Tierra. La escena describe, en realidad, los restos después de una destrucción masiva, un apocalipsis cósmico. Las estrellas han acabado devorando sus mundos cercanos, cuerpos rocosos con los mismos elementos que se encuentran en nuestra «canica azul». Una de ellas incluso ha sido captada por los científicos en pleno crimen. La investigación, que aparece publicada en la revista Monthly Notices de la Royal Astronomical Society, supone una aterradora descripción de lo que dentro de miles de millones de años ocurrirá en nuestro propio Sistema Solar. Es probable, si resiste hasta entonces, que así es como acabe la Tierra.
Un agujero negro engulle una estrella
Astrónomos estadounidenses han observado en "tiempo real" el momento en que un agujero negro supermasivo se tragaba una estrella que se le acercó demasiado, un fenómeno excepcional que sólo se produce en promedio una vez cada 10.000 años en una galaxia determinada.
Pronostican una Lluvia de Estrellas
Desde ayer y hasta el próximo 25 de abril se podrá observar una lluvia de estrellas, las Líridas, aunque la mejor noche para disfrutar del bello espectáculo es la madrugada del día 22.
¿Un «agujero» en el Universo?
En un cielo completamente lleno de estrellas, la imagen que aparece sobre estas líneas resulta sobrecogedora. ¿Qué es ese enorme espacio oscuro en el que nada brilla? ¿Quizá un agujero negro? O puede que la entrada a un tenebroso túnel cósmico? Nada de todo eso. Se trata de lo que los astrónomos conocen como "nebulosa oscura", y no es otra cosa que una inmensa nube de materia que impide, con su presencia, el paso de la luz de las estrellas que tiene detrás.
La primera foto de un agujero negro
Un equipo internacional de científicos se prepara para conseguir fotografiar uno de estos «pozos» cósmicos, una hazaña maravillosa que hasta ahora ha resultado imposible
El hilo cósmico que nos une, revelado
Científicos han descubierto pruebas de un gran filamento de material que conecta la Vía Láctea con otras agrupaciones de galaxias y con el Universo entero
Descubren agua oxigenada en el espacio
Un equipo internacional de astrónomos descubrió peróxido de hidrógeno, o agua oxigenada como se la conoce comúnmente, en una región de nuestra galaxia cerca de la estrella Rho Ophiuchi a unos 400 años luz de distancia. Es una región de formación de nuevas estrellas en medio de densas nubes de gas y frío polvo cósmico, a una temperatura de -250 grados centígrados.
Resuelto el misterio de los rayos cósmicos que golpean la Tierra
Las partículas más energéticas jamás estudiadas por los físicos no se han detectado en los grandes aceleradores de partículas construidos por el hombre, sino en los observatorios astronómicos. Los llamados rayos cósmicos ultranergéticos golpean la Tierra procedentes de más allá de nuestra propia galaxia, y su energía es tal que aún no hay una teoría aceptada para explicar qué fenómeno es capaz de generarlos. Pero los datos del mayor observatorio del mundo que los detecta apuntan por ahora a que “la hipótesis más probable es que proceden de los enormes agujeros negros en el centro de galaxias”, ha explicado el premio Nobel James E. Cronin, ponente del ciclo sobre Astrofísica y Cosmología organizado en Madrid por la Fundación BBVA


