Novedades
¿Y si el Universo fuera en verdad un holograma?
Especialistas del Fermilab -uno de los laboratorios científicos más avanzados y afanados del mundo- están construyendo un aparato denominado “Holometer” (u “holómetro”), cuya función será determinar si el universo tridimensional que perciben nuestros sentidos es “de verdad” o solo se trata de un holograma. El artefacto busca responder la vieja cuestión de si el espacio-tiempo es uniforme o discreto.
Cometas y Producción de Aminoácidos
La vida en la Tierra como la conocemos, podría provenir en realidad del espacio exterior. Una nueva investigación a cargo de científicos del Laboratorio Nacional Lawrence Livermore muestra que los cometas que chocaron contra la Tierra hace muchos millones de años pudieron producir aminoácidos, los "ladrillos" con los que se construye la vida.
En busca de «tierras raras» en la Luna
Es muy posible que en la Luna se encuentren los minerales necesarios para sostener la tecnología futura. A pesar que la administración del presidente Obama acaba de confirmar la cancelación de todos los planes de la NASA necesarios para volver a la Luna, los científicos creen que las reservas de minerales conocidos como “tierras raras” que posee nuestro satélite natural son indispensables para nuestro futuro. ¿Como deberíamos proceder para conseguirlos?
ARES, robot volador para Marte
A pesar de los constantes problemas de presupuesto, la NASA no deja de elaborar proyectos. Sus voceros acaban de dar a conocer la existencia de un plan para enviar a Marte un robot volador que -al menos en teoría- debería efectuar un reconocimiento de su superficie volando a baja altura. ARES también realizará mediciones de la atmósfera marciana y del magnetismo de su corteza.
Sobre mensajes y otras señales extraterrestres
La incesante y sistemática búsqueda de planetas similares a la Tierra y, por lo tanto, capaces de albergar vida, pone (de nuevo) sobre el tapete la inquietante cuestión de un hipotético contacto con extraterrestres, seres inteligentes que vivirían en regiones alejadas del universo. Ahora bien, ¿es realmente posible ese tipo de contacto? Y si lo es ¿cómo se produciría y qué implicaciones tendría para nosotros? El reciente descubrimiento de Gliese 581g, un planeta a "sólo" veinte años luz de distancia y que tiene, por ahora, más posibilidades que ningún otro conocido de ser apto para la vida, ha reabierto esta polémica cuestión, que hoy por hoy está en la frontera misma entre la Ciencia y la ciencia ficción.
El Hubble descubre nuevos mundos detrás de Neptuno
La fantástica cámara del Hubble parece no tener límites. El telescopio espacial de la NASA ha descubierto catorce nuevos mundos conocidos como objetos transneptunianos (TNOs, por sus siglas en inglés), rocas de hielo que reciben ese nombre por encontrarse más allá de Neptuno. Existen innumerables mundos como los observados -en la misma zona se encuentra Plutón, uno de los más grandes, clasificado como planeta enano, y ésta también es la cuna del famoso cometa Halley-, pero como son pequeños y reciben poca luz del Sol, son muy difíciles de detectar. Sin embargo, es muy posible que, gracias a sus habilidades, el Hubble pueda encontrar cientos más y engrosar el catálogo.
Desvelado el secreto de las dunas de Titán
La respuesta al misterio de los patrones de las dunas de la luna de Saturno Titán, tenía que ver con en el viento. Simplemente no era en la dirección que muchos científicos esperaban.
¿Vivimos dentro de un agujero negro?
Es una inquietante posibilidad que, sin embargo, algunos científicos se están tomando muy en serio. La idea de que todo nuestro Universo podría estar dentro de un agujero negro es una conclusión que se basa en una modificación de las ecuaciones de la relatividad general de Einstein, esas que explican, entre otras cosas, lo que sucede en el interior de uno de estos devoradores espaciales de materia.
Impacto sobre Júpiter: el misterio de los escombros desaparecidos
Se ha observado un destello en la atmósfera de Júpiter, el cual usualmente está asociado con el impacto de un cometa o de un asteroide. Pero el hecho de que esta vez parece no haber escombros visibles después del evento en el lugar del impacto ha desconcertado a los observadores. El 3 de junio de 2010, algo golpeó a Júpiter. Algún cometa o asteroide descendió desde las profundidades del espacio, impactó sobre la parte superior de las nubes y se desintegró, produciendo un destello tan brillante que se pudo observar en la Tierra con telescopios pequeños. Al poco tiempo, muchos observadores alrededor del mundo estaban apuntando sus aparatos ópticos hacia el sitio del impacto, esperando monitorizar la ardiente nube de escombros que parece siempre acompañar los encuentros de este tipo. Todavía, ellos siguen esperando.
Muerte de una Estrella en 3D
Unos investigadores han logrado reproducir por primera vez, en complejas simulaciones informáticas tridimensionales, las asimetrías y las acumulaciones de hierro en rápida evolución de supernovas que fueron observadas en su momento. Las simulaciones han logrado recrear con éxito la explosión desde milisegundos después del inicio del estallido hasta la desaparición de la estrella propiamente dicha varias horas más tarde.
Helena de Saturno
La imagen sacada por la sonda Cassini de la luna Helena de Saturno, sacada a una distancia de apenas 1800 kilómetros, es simplemente espectacular, especialmente si la comparamos con las fotos del Voyager 2 en 1981.
Hubble identifica qué era la luz misteriosa avistada en Júpiter
Astrónomos de varios lugares del mundo reportaron haber visto un objeto luminoso que presumiblemente habría golpeado al planeta. Una observación con rayos ultravioletas aclararon el misterio.
Diez lugares del Universo donde buscar vida extraterrestre
Encontrar algo que respire más allá de la Tierra será el gran hito científico del futuro. Estos son los objetivos en la diana de la exploración espacial
Un nuevo cometa será visible en junio
Un nuevo cometa podrá ser observado a simple vista desde la Tierra durante las próximas semanas. El cometa C/2009 R1 McNaught -no confundir con el famoso cometa del mismo nombre que ya nos visitó en 2007, posiblemente el bólido celeste más grande jamás visto- fue descubierto por el astrónomo Robert McNaught el pasado septiembre desde el telescopio Uppsala Schmidt. El experto tiene un buen ojo, ya que éste es el cometa número 51 que lleva su nombre. Al principio, el objeto tenía una luz muy débil, pero nuevas observaciones realizadas por el Observatorio Smithsoniano de Astrofísica en Cambridge consiguieron seguir su órbita. Los expertos se llevaron una sorpresa. Se trata de un fenómeno muy brillante que aparecerá en el cielo de madrugada.


